Para definir este grupo de productos, el Ministerio llevó a cabo un trabajo coordinado entre entidades públicas y privadas en torno al fortalecimiento de espacios locales mediante la implementación de mecanismos de comercialización. Entre las principales conclusiones están: Productos locales y de temporada: El impulso de la demanda de productos como la guanábana, maracuyá, tomate de árbol, camote beneficia a los agricultores locales y reduce la huella de carbono relacionada al transporte de mercancías. Productos sostenibles: Este tipo de productos beneficia a los emprendimientos agrícolas que se enfocan en prácticas sostenibles, entre los que se destacan el cacao y el café. Mercados locales y tienda de agricultores: Este mecanismo de compra (principalmente de productos como hortalizas, frutas y tubérculos) ayuda a los agricultores locales y dinamiza la economía local. El arándano, brócoli, aguacate y pitahaya destacan como los principales productos de exportación. También te puede interesar: Del aula a la startup: IE Business School y su impacto global en el ecosistema emprendedor En el caso de la pitahaya, el volumen de exportación se duplicó, al pasar de 18.950 toneladas entre enero y octubre de 2021 a 47.747 toneladas en el mismo periodo de 2024. El aguacate también ha tenido un desarrollo importante, es así que, los envíos de esa fruta pasaron de 628 toneladas en los primeros diez meses de 2021 a 2.288 toneladas en el mismo lapso de 2024. La sobreproducción es el principal desafío Según especialistas en la industria agroalimentaria, uno de los mayores riesgos al momento de emprender en el sector agrícola es la sobreproducción, debido a la falta de planificación en el sector. El tamaño del mercado nacional es otro de los factores que alimenta el problema de la sobreproducción. De acuerdo con las cifras de la Alianza para el Emprendimiento y la Innovación (AEI), alrededor de 2.5 millones de personas, entre agricultores y otros agentes que participan en la cadena de valor agrícola, compiten por un mercado que suma los USD 9.000 millones y que representa el 8% del PIB en Ecuador. También te puede interesar: El ecosistema emprendedor ecuatoriano, en relación a América Latina En este contexto, cada agricultor genera una facturación promedio de entre USD 3.000 y USD 3.500 al año que, al restar los costos de producción, refleja ingresos mensuales de entre USD 250 y USD 300. Esta situación revela un escenario económico insostenible para los productores agrícolas. Fuente: Primicias