Kantar compartió los datos más relevantes sobre el Consumer Insights del primer semestre del año, un análisis que presenta información acerca de cómo impactó el Covid-19 en los hábitos de consumo de los hogares ecuatorianos. Al inicio de la pandemia Ecuador fue uno de los países más golpeados por el número de contagios, sin embargo, es uno de los primeros en estabilizarse en la región. En este escenario, las familias ecuatorianas tuvieron que cambiar su nivel de movilidad y con ello sus hábitos de compra. “A lo largo de todas las canastas hay menos visitas a los puntos de venta, pero desembolsos más grandes. La pandemia priorizó el gasto de categorías básicas logrando el mayor desarrollo en términos de volumen en el país, sin embargo, no crece a la par el gasto de los hogares ya que priorizan artículos de belleza. Por otro lado, se evidencia un cambio en sus mix de marcas, optando por marcas económicas, propias y promedio, así como cambio de tamaños para tener la mejor ecuación de costo-beneficio en un momento de surtido. Por otro lado, la promoción desapareció en los meses de mayor impacto del virus y se reactivan para mayo y junio por el freno del supermercado”, explicó Miguel de la Torre, Country Manager de la División Worldpanel de Kantar Ecuador. Es importante destacar que se priorizó el gasto debido a que los ingresos de las familias ecuatorianas fueron de los más afectados de la región; 86% declararon que fue así por la pandemia vs 70% de Latam. “Al restringir más su movilidad, no solo se disminuyeron sus visitas a los canales, sino que promovió un cambio en los que se solían visitar. Al inicio de la cuarentena los supermercados lideraron la dinámica de los consumidores por ser canales de surtido y abastecimiento. Para junio este canal comienza a perder tráfico y reducir su ticket versus los primeros meses de cuarentena. Dando paso a la recuperación del tradicional. Otro canal que se desarrolló durante el confinamiento fue el E-commerce, apalancado por el desarrollo de WhatsApp y Apps como una opción segura y directa de conectarse con los puntos de venta. A pesar de que para junio hay también un freno en este canal, llega ser comprado por 25% de los hogares en lo que va del año versus 3% antes de la pandemia”, agregó Miguel de la Torre de Kantar Ecuador. Cabe mencionar que el efecto de la pandemia generó un desarrollo para algunos rituales dentro de casa, inclusive con un crecimiento de doble dígito. Dentro de estos nuevos hábitos se generaron más momentos de consumo en el hogar y cocinar se convirtió en el ritual que más gasto capta de las amas de casa. Así también la gente dejó de correr a las oficinas y colegios en la mañana, para hacer del desayuno un ritual donde la familia se conecta y por ello crecen los lácteos más elaborados. La limpieza fue otro factor que se impulsó, con motivo de prevenir cualquier contagio se compraron cloros, lavavajillas y limpiadores. El confinamiento también cambió otros hábitos de los ecuatorianos, en su primer momento se recortó el gasto de maquillaje y fragancias que cumplen un rol más de sociabilización. La canasta de bebés se contrajo en valor, por bebés que al tener más tiempo a su mamá en casa pudieron facilitar lactancia y racionalización del gasto. De igual forma cuidado del cabello se redujo porque el consumidor en cuarentena bajó el número de duchas en la semana. Otro cambio que se dio fue un mayor número de transacciones con tarjeta en productos de consumo masivo, donde 4 de cada 10 paga con estos medios de pago y llega a representar 10% de todas las compras. Analizando cómo será los meses por venir recomendamos a nuestros clientes enfocarse en construir marcas poderosas porque se ha evidenciado que el consumidor confía en ellas. Por otro lado, recuperar los niveles de innovación pre-pandemia para ofrecer soluciones y valor agregado a los consumidores. Y definitivamente conectarse con la estrategia online ya que el consumidor cada vez se vuelve más omnicanal.