Durante las últimas décadas, las políticas de desarrollo y de salud que abordan los problemas nutricionales han estado dirigidas mayormente a la reducción de la desnutrición. Estas, acompañadas de un aumento del gasto público para la protección social y la salud, han permitido erradicar la desnutrición aguda en la mayoría de los países de la región y reducir un 62% la desnutrición crónica con respecto al año 2000. Desde 2005, la CEPAL y el PMA han desarrollado conjuntamente el proyecto, «El costo del hambre», que comenzó con el diseño de un modelo para medir el impacto social y económico de la desnutrición. Hasta la fecha, esta metodología se ha aplicado en 11 países de la región y en más de 15 países de África. En un último estudio donde se han analizado tres países: Chile, Ecuador y México, arrojó como resultado que el impacto combinado de la doble carga de la malnutrición representa una pérdida neta de producto interno bruto del 4,3% y 2,3% anual en el Ecuador y México, respectivamente. En el caso de Chile, donde ya se ha erradicado la desnutrición, dicho costo alcanza el 0,2% del PIB. Sin embargo, los resultados también muestran que la carga humana y financiera producto del sobrepeso y la obesidad ya es significativa y va en aumento. Esto se debe principalmente a los costos derivados de enfermedades crónicas asociadas a la malnutrición por exceso, principalmente la diabetes tipo 2 y la hipertensión. Estos costos impactan tanto en el sistema de salud como en las familias afectadas. A medida que continúe la disminución de la desnutrición, la malnutrición por exceso rápidamente se convertirá en la mayor carga social y económica en América Latina y el Caribe. ¿Qué pasa en Ecuador? De acuerdo a datos de la encuesta STEPS del 2018, en la población del Ecuador, el 63,6% de los adultos de ambos sexos presentó un IMC mayor o igual a 25 kg/m2. La prevalencia de obesidad para los adultos de ambos sexos fue de 25,7% siendo mayor en las mujeres (30,9%) que en los hombres (20,3%). Sumando el sobrepeso y la obesidad, se encontró la misma tendencia, con una mayor prevalencia en mujeres (67,4%) respecto a los hombres (59,7%), siendo mayor en el grupo en los adultos de 45 a 69 años. También te puede interesar: Índice global de alimentos alcanzó su nivel más alto en más de 30 años Destaca además que en términos de actividad física, los datos de la encuesta STEPS indican que el 17,8% de la población ecuatoriana de entre 18 a 69 años no cumple con las recomendaciones de la OMS de realizar al menos 150 minutos por semana de actividad física moderada y el 24,7% de la población en este rango de edad tienen un nivel bajo de actividad física. Causas Las causas de la malnutrición por exceso de peso se enmarcan en una serie de cambios económicos y socioculturales vinculados con procesos tales como la globalización, urbanización, y envejecimiento poblacional. Estos procesos han implicado cambios en los sistemas y tecnologías de producción de alimentos, los mercados de alimentos, la estructura y rol de las familias, las tecnologías para el trabajo y la recreación, así como en los medios de comunicación, y en las características de la pobreza y marginalización. Si bien gran parte de estos cambios han resultado en una serie de mejoras en los servicios disponibles como en las condiciones de vida, también han implicado consecuencias negativas que han contribuido a un aumento de la prevalencia del sobrepeso, la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles. Entre sus principales causas están: Bajos niveles de actividad física, elevado sedentarismo. Las personas en América Latina se tornan inactivas físicamente a medida que envejecen. Las oportunidades para realizar actividad física son más limitadas para la población más pobre. Las familias con bajos ingresos tienden a consumir fuentes baratas de calorías.