El aumento sostenido del precio internacional del diésel refleja un escenario complejo para Ecuador, cuya economía mantiene una fuerte dependencia de la exportación de crudo y de la importación de combustibles refinados. Entre el 4 y el 15 de mayo de 2026, el precio del diésel pasó de USD 158,40 a USD 169,20 por barril en el mercado internacional. En contraste, el petróleo ecuatoriano de exportación se ubicó en USD 85,50 por barril el 14 de mayo. La diferencia de USD 83,7 entre ambos productos implica que Ecuador requiere vender casi dos barriles de crudo para cubrir la compra de un solo barril de diésel importado. Esta situación impacta directamente sobre el presupuesto general del Estado, debido a que el país importa alrededor del 80% del diésel que consume, especialmente para los sectores industrial, eléctrico y de transporte. Uno de los factores que agrava este escenario es la limitada capacidad de refinación local. La Refinería Esmeraldas, considerada la principal planta refinadora del país, operaba al 40,73% de su capacidad hasta el 15 de mayo, según reportes de la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH). Aunque Petroecuador anunció el ingreso de la unidad FCC para elevar la producción, todavía existen varias unidades fuera de operación. También puedes leer: Banca privada supera los USD 62.700 millones en depósitos y mantiene crecimiento de doble dígito A esto se suma el sistema de subsidios a los combustibles. Entre el 12 de mayo y el 11 de junio de 2026, el galón de diésel prémium para el sector automotor subió de USD 2,96 a USD 3,10. Sin embargo, el Estado aún cubre USD 1,93 por galón para evitar que el costo internacional se traslade completamente al consumidor final. Especialistas señalan que las tensiones internacionales, especialmente relacionadas con el conflicto en Oriente Medio y las afectaciones en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, han elevado los costos globales de importación de combustibles. Esto reduce el beneficio fiscal que normalmente genera el incremento del precio del petróleo ecuatoriano. Además, la producción nacional de crudo continúa mostrando señales de descenso. El 14 de mayo de 2026, Ecuador produjo 461.355 barriles diarios, cifra inferior a los más de 530.000 barriles diarios registrados antes de la pandemia. Expertos advierten que la falta de inversión en campos maduros y las limitaciones en refinación podrían afectar la competitividad de industrias y sectores logísticos durante el segundo trimestre del año. El aumento del precio internacional del diésel evidencia la vulnerabilidad estructural del sistema energético ecuatoriano. Pese al repunte del petróleo en los mercados internacionales, la dependencia de combustibles importados y las limitaciones de refinación interna continúan generando presión sobre las finanzas públicas, los subsidios estatales y los costos operativos de sectores productivos clave del país. Fuente: Diario Expreso