Este hito no solo coloca al país en un lugar destacado en el escenario deportivo mundial, sino que también hace un llamado al gobierno ecuatoriano a apoyar más al deporte, con el apoyo al desarrollo de los atletas que hicieron historia, pero también a aquellos que están en formación. Daniel Pintado: El corazón de un campeón Daniel Pintado, quien brilló con una medalla de oro en marcha 20 kilómetros y una de plata en maratón de marcha por relevos mixtos, compartió una emotiva reflexión sobre su trayectoria como deportista y el papel crucial de su familia en su éxito. Desde joven, Daniel ha enfrentado muchos desafíos, pero siempre ha tenido el deseo de ser un ejemplo y un referente, especialmente para sus hijos, quienes son su mayor fuente de inspiración. Recordó cómo, en los momentos más difíciles, como en París, las palabras de apoyo de su hijo Nico lo ayudaron a mantener la calma y concentrarse en su objetivo. “La verdadera recompensa no es solo la medalla olímpica, sino las historias de personas que se inspiran en mi ejemplo”, subrayó Daniel. Su mensaje refleja cómo la disciplina y el trabajo constante, guiados por el deseo de ser un buen ejemplo, han sido clave en su éxito. Glenda Morejón: Un testimonio de superación Glenda Morejón, quien obtuvo una medalla de plata en maratón de marcha por relevos mixtos, es el vivo ejemplo de cómo el deporte puede transformar vidas. Inspirada por su padre, quien veía en el deporte una vía de superación, Glenda encontró en la marcha atlética no solo una pasión, sino una oportunidad para afrontar las dificultades económicas de su infancia en Ibarra. Desde pequeña, su padre la inculcó la importancia del esfuerzo y la superación. Aunque sus hermanos también intentaron destacar en el deporte, fue ella quien tomó la antorcha, a pesar de los obstáculos presentados, desde la falta de recursos, temas de salud hasta momentos de duda. “París siempre quedará en mi corazón... Llegar hasta ahí no fue fácil; tuve que enfrentar muchos momentos difíciles, los que me han hecho levantarme con más fuerza”. También te puede interesar: Compromiso ambiental: 5 celebridades alzan su voz La fuerza de “una tigra”, Lucia Yépez “La Tigra”, con su medalla de plata, dejó una huella imborrable en la lucha olímpica ecuatoriana. Lucía, con fuerza y determinación, se preparó para la final con la mentalidad de una campeona. “Me sentí como ‘una tigra’, lista para demostrar todo lo que he trabajado”. Su victoria es un hito para la lucha femenina en Ecuador, inspirando a más mujeres a practicar este deporte. “La lucha no es solo para hombres; también es para mujeres fuertes”, afirmó. Cuando recibió su casa, con una sonrisa, recuerda su promesa a su madre: “Mamita, yo te prometí la casa y aquí está”.