La normativa establece las reglas para autorizar, registrar y transferir resultados de mitigación ambiental generados en Ecuador. En la práctica, permite que proyectos capaces de reducir emisiones de gases de efecto invernadero conviertan ese impacto en un activo con reconocimiento internacional y potencial valor económico. También te podría interesar: Nestlé impulsa la profesionalización del cacao ecuatoriano con su décima Escuela de Agroemprendimiento El mercado internacional de carbono funciona mediante cooperación entre países o actores que buscan cumplir metas climáticas. Bajo el artículo 6 del Acuerdo de París, una reducción de emisiones generada y verificada en un territorio puede transferirse internacionalmente, siempre que existan mecanismos de control, trazabilidad y transparencia que eviten la doble contabilización. Para el sector privado, la medida abre nuevas oportunidades de inversión y financiamiento climático. Empresas vinculadas a energías renovables, gestión de residuos, agricultura sostenible y soluciones de descarbonización podrían desarrollar proyectos con respaldo regulatorio y proyección hacia mercados internacionales. La región ya registra avances en estos mecanismos. En Chile, según el Ministerio del Medio Ambiente, la agenda climática y los mercados de carbono han movilizado una cartera de proyectos que supera los USD 1.400 millones, vinculada a transición energética, innovación y reducción de emisiones. La participación efectiva de Ecuador dependerá del desarrollo de proyectos sólidos y verificables. Con un marco técnico y regulatorio definido, el país podría atraer capital climático y abrir un nuevo mercado para iniciativas ambientales con participación empresarial. Fuente: Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica