En los últimos años, el sector societario en Ecuador ha experimentado una evolución significativa, marcada por una serie de reformas legislativas que buscan optimizar y fomentar el desarrollo empresarial. En ese sentido, la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros (SCVS), ha implementado cambios fundamentales que no solo han facilitado la constitución de nuevas empresas, sino que también han promovido un entorno empresarial más transparente y responsable. En exclusiva con Revista Ekos, Marco López Narváez, su Superintendente, afirma que “Ecuador está avanzando hacia un entorno empresarial más dinámico y sostenible, adaptándose a las exigencias del contexto actual”. Reformas que optimizan la constitución de compañías Las recientes reformas a la Ley de Compañías, como la Ley Reformatoria para la Optimización e Impulso Empresarial y el Fomento del Gobierno Corporativo, han tenido un impacto profundo en el sector. Según Marco López, estos cambios han simplificado la constitución de compañías, permitiendo ahora su creación mediante documentos privados sin necesidad de notarización. Este enfoque, originalmente aplicado a las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS), se ha extendido a las compañías anónimas y sociedades de responsabilidad limitada, reduciendo tanto los costos como los tiempos asociados a la formalización de empresas, lo que favorece especialmente a los emprendedores. También te puede interesar: Situación macroeconómica en 2023 y perspectiva de crecimiento Otra reforma destacada es el derecho de los socios o accionistas a un acceso ilimitado a la información de la compañía, una medida que promueve la transparencia y la rendición de cuentas dentro de las empresas. Además, se ha introducido un régimen de responsabilidad más claro para los administradores, eximiéndolos de responsabilidad si no participaron en la acción perjudicial, pero al mismo tiempo imponiendo estrictas normas de comportamiento para evitar conflictos de interés. Gobernanza corporativa y equidad de género La SCVS también ha impulsado la mejora en la gobernanza corporativa a través de la aprobación de las “Normas Ecuatorianas para el Buen Gobierno Corporativo”. Estas normas se basan en principios como la igualdad, la transparencia y la responsabilidad, y son fundamentales para atraer inversiones y mejorar la competitividad en un mercado globalizado. El Superintendente resalta que “la confianza y la transparencia son factores determinantes para el éxito empresarial”. En cuanto a la equidad de género, la promulgación de la Ley Orgánica para Impulsar la Economía Violeta en 2023 ha sido un paso significativo. Esta ley requiere que los directorios de compañías con tres o más miembros incluyan al menos a una mujer, lo que representa un avance importante en la equidad de género en el ámbito corporativo. Promoción de la sostenibilidad y responsabilidad social La sostenibilidad y la responsabilidad social empresarial han adquirido una mayor relevancia en el sector societario ecuatoriano. La Constitución de 2008 ya incorpora principios de responsabilidad social y ambiental, y esto ha sido reforzado por la introducción de las Compañías de Beneficio de Interés Colectivo (BIC) en la Ley de Compañías. Estas empresas, comprometidas no solo con el lucro sino también con el bienestar social y la protección del medio ambiente, pueden beneficiarse de incentivos tributarios si demuestran un impacto positivo durante cinco años consecutivos. Marco López señala que “la regulación y supervisión de las BIC, junto con la implementación de incentivos tributarios, fomenta prácticas empresariales que respetan los derechos humanos y el medio ambiente”. Retos y desafíos del sector A pesar de los avances, las compañías en Ecuador enfrentan varios retos en términos de cumplimiento y regulación. La falta de conocimiento y capacitación, especialmente entre las micro, pequeñas y medianas empresas, puede llevar a una implementación inadecuada de las normativas de buen gobierno corporativo. Además, la resistencia al cambio en compañías familiares y las reformas frecuentes a la normativa son desafíos persistentes que requieren una atención constante. La transparencia y la confianza también siguen siendo áreas críticas de mejora. Según López, no puede existir desregulación de un sector sin fortalecer los organismos de control, “es fundamental fortalecer a la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros mediante la asignación de recursos económicos, tecnológicos y humanos adecuados” para mejorar la supervisión y control, y garantizar un entorno empresarial más transparente y responsable.