Datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), utilizan como referencia la población femenina de entre 15 y 64 años y la compara con el IDH. Te puede interesar: Lady Pink: La ecuatoriana que triunfó en el mundo del graffiti en New York Participación laboral femenina en Latinoamérica Nº País Participación femenina aproximada IDH 1 Bolivia 75% 0,74 2 Uruguay 71% 0,86 3 Perú 69% 0,79 4 Paraguay 64% 0,76 5 Argentina 63% 0,87 6 Haití 62% 0,56 7 Brasil 61% 0,78 8 Chile 62% 0,87 9 Panamá 58% 0,85 10 Ecuador 57% 0,77 11 Colombia 56% 0,79 12 República Dominicana 55% 0,78 13 Nicaragua 53% 0,71 14 México 51% 0,79 15 El Salvador 50% 0,67 16 Costa Rica 49% 0,83 17 Cuba 48% 0,76 18 Guatemala 43% 0,66 19 Venezuela 42% 0,72 20 Honduras 41% 0,64 Los porcentajes corresponden a los valores aproximados que se observan en la gráfica de Latinometrics. ¿Qué pasa con Ecuador? Ecuador se coloca entre los países con las economías con alta participación femenina, pero en una posición intermedia dentro de los países latinoamericanos, contando con cerca del 57% según la gráfica de Latinometrics y con un IDH aproximado de 0,77. La participación es solo una parte de la historia Latinometrics plantea que una participación laboral femenina puede tener diferentes explicaciones. Cuando se habla de países con economías desarrolladas se considera que la mayor presencia de las mujeres en el mercado laboral está relacionada a las mayores oportunidades educativas y económicas. Mientras que en los países con menor índice de desarrollo, se lo relaciona con la necesidad de generar ingresos, ya sea mediante actividades informales o de subsistencia. De manera que, un porcentaje elevado de participación femenina no necesariamente significa que las mujeres tengan las mismas condiciones u oportunidades laborales. El análisis retoma una idea de Kofi Annan, exsecretario general de Naciones Unidas, sobre el papel del empoderamiento de las mujeres en el desarrollo. Latinometrics vincula la participación femenina con aspectos como la productividad económica, la mortalidad infantil y materna, la nutrición, la prevención del VIH y la educación El reto, plantea el análisis, no es únicamente aumentar la participación femenina, sino avanzar hacia un escenario en el que trabajar sea cada vez más una decisión basada en oportunidades y elección, y no solamente una respuesta a la necesidad económica. FUENTE: LATINOMETRICS