Ecuador el cuarto país con menor incidencia de pobreza

Ecuador el cuarto país con menor incidencia de pobreza

Uno de los objetivos más importantes de la política económica es garantizar el bienestar de la población. Para obtenerlo, es necesario conocer las necesidades de las personas y dotarlas de los recursos suficientes para que sus necesidades, se cubran de forma permanente en el tiempo.

La pobreza es definida como la incapacidad de una persona de satisfacer sus necesidades básicas. Sin embargo, en cada país, la definición de necesidades básicas que deben ser cubiertas pueden ser diferentes, por lo que  muchas  veces, homogenizar un cálculo universal de pobreza puede ser una tarea compleja.

Para la medición de la pobreza, usualmente se consideran factores como el ingreso, el consumo, o las necesidades básicas que permanecen insatisfechas en un segmento de la población. La medición de la pobreza  por ingreso, establece el umbral mínimo de ingreso que debe generar una persona para que pueda satisfacer sus necesidades básicas. Si bien no es el método más exacto de medición, su facilidad de cálculo permite utilizarlo para una comparación entre países.

De esta forma, el Banco Mundial considera pobres a aquellas personas que ganan menos de USD 5,50 por día, y extremadamente pobres a las personas que ganan menos de USD 3,30 por día.

La pobreza por consumo, considera  una canasta  de bienes básica, que se valora en cada país y se compara el porcentaje de población que puede adquirir esa canasta de consumo en base a sus ingresos mensuales.

Mientras que la pobreza multidimensional se define como el porcentaje de la población que no logra obtener un nivel de calidad de vida similar al resto de la población, comparando diversos factores como: nivel de educación, acceso a vivienda, calidad de la vivienda, acceso a salud, empleo, acceso a servicios básicos y remuneración, entre otros factores.  Esta medición considera que la pobreza  va más allá  del ingreso o del consumo  y por tanto, depende de otros factores adicionales.

La lucha contra la pobreza, es uno de los desafíos más importantes de los países en vías de desarrollo, y si bien en América Latina los índices de pobreza han ido bajando de forma importante en las últimas décadas,  el porcentaje de población  que vive bajo la línea de pobreza sigue siendo alto.

En América Latina,  la realidad es diferente a la de muchos países africanos y del Asia meridional, pero todavía, la pobreza sobrepasa el 20% en todos los países, con excepción de Uruguay (7,9%) y Chile (8,6%). La tasa de incidencia de pobreza promedio en los países de América Latina es de 28%, eso quiere decir que 1 de cada 4 personas que viven en estos países, se encuentra en condiciones de pobreza.

Ecuador, con una tasa de 21,5% en 2017, ocupa el cuarto lugar entre los países con menor incidencia de pobreza, por detrás de Uruguay, Chile y Perú.  Sin embargo, hay que mencionar  que para 2018, Ecuador reporta un incremento de la pobreza que alcanza el 23,2%, debido a sus  políticas económicas de ajuste, regresando en este sentido  a niveles de 2015.





Cuando se analiza  la pobreza en base a los umbrales de ingresos definidos por el Banco Mundial, se observa que en América Latina el 26,3% de la población vive con menos de USD 5,5 diarios, mientras que el 10,6% de la población vive con menos de USD 3,2 al día. De igual forma, en el mundo el 46% de la población vive con menos de USD 5,5 diarios, y el 26,2% vive con menos de USD 3,2 diarios.

La situación es más crítica para el 10% de la población mundial que de acuerdo a las Naciones Unidas, vive con menos de USD 1,90 diarios, esto equivale a 736 millones de personas.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), constituyen un compromiso audaz para finalizar lo que se comenzó y terminar con la pobreza en todas sus formas y dimensiones para 2030. Esto requiere enfocarse en los más vulnerables, aumentar el acceso a los recursos y servicios básicos y apoyar a las comunidades afectadas por conflictos y desastres relacionados con el clima. 

La lucha contra la pobreza es transversal a todos los ODS y su erradicación depende de la voluntad política y empresarial  de quienes mueven al mundo. En este sentido, es importante mencionar que la extrema pobreza se ha reducido de forma considerable tanto en América Latina, como en el mundo; en 20 años la extrema pobreza global, ha disminuido 25,5 puntos porcentuales, bajando de 51,7% a 26,2%, mientras que en América Latina, la extrema pobreza ha bajado 17 puntos, del 27,6% al 10,6%. 

Pese a los avances, los niveles de extrema pobreza  siguen siendo inaceptables, ya que no es posible pensar en un mundo más equitativo, sostenible y justo, cuando un cuarto de la población mundial “vive” con menos de USD 96 al mes.



Por: Víctor Zabala Andrade /  Fotos: Internet