Este es el resultado del trabajo liderado por el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) junto con el GAD de Mejía, FONAG, The Nature Conservancy y las comunidades. El área de 953,19 hectáreas se ubica entre las parroquias rurales Alóag, Tambillo y Cutuglahua. Este espacio provee de un caudal autorizado de 1.35 litros por segundo, el cual beneficia de manera directa a 3.000 personas e indirectamente a todo los moradores del cantón con el abastecimiento del líquido vital para el consumo humano y la soberanía alimentaria. El Área de Protección Hídrica Atacazo cubre un 98,3% de zona de importancia hídrica muy alta y un 71,8% del área tiene una prioridad alta de conservación en actividades de protección, restauración y sostenibilidad debido a que son tierras vulnerables a una degradación. Además, es el sustento de la vegetación altoandina y de animales que habitan en este ecosistema, como el puma, colibrí, lobo de páramo, osos andinos, mirlos, entre otros. Williams Singo, miembro de la comunidad de Cutuglagua, destacó que “sin agua no podemos existir y nuestro compromiso como ciudadanos es velar por los recursos naturales, los páramos y todos los sitios hermosos del país. No a la contaminación, promovamos juntos la conservación”. En estos 2 últimos años se ha incrementado 12 nuevas Áreas de Protección Hídrica, sumando 119.643 hectáreas adicionales de territorio nacional, alcanzando un total de 169.640 hectáreas. Fuente: El Oriente