La Capilla del Hombre, en Quito, fue el escenario del encuentro Ecuador Crece, un diálogo entre autoridades nacionales, representantes del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo y líderes empresariales. La jornada se realizó después de la presentación oficial de la Agenda de Crecimiento Ecuador 2040 y buscó trasladar esa visión de largo plazo hacia acciones, proyectos y oportunidades concretas de inversión. En el encuentro participaron Ilan Goldfajn, Presidente del Grupo BID; Ignez M. Tristao, Representante del Grupo BID en Ecuador; Eduardo Levy Yeyati, Coordinador de la iniciativa LAC Crece; Sariha Moya, Ministra de Economía y Finanzas; y, Patricia Idrobo, Viceministra de Economía; La conversación estuvo enfocada en las condiciones que necesita el país para elevar su productividad, generar empleo de calidad y sostener un mayor crecimiento económico. De la estabilidad al crecimiento Ignez M. Tristao abrió la jornada destacando que la Agenda de Crecimiento Ecuador 2040 fue construida con aportes del sector público, el sector privado, la academia y organismos multilaterales. Explicó que Ecuador Crece será la plataforma del Grupo BID para acompañar su implementación mediante financiamiento, asistencia técnica, conocimiento, innovación y movilización de capital privado. La representante del organismo en Ecuador señaló que el crecimiento sostenible demanda confianza y colaboración entre los distintos actores. Por ello, el encuentro buscó escuchar las perspectivas del sector empresarial, identificar prioridades compartidas y reconocer intervenciones con capacidad para impulsar inversión, productividad y empleo. Eduardo Levy Yeyati presentó la arquitectura de Ecuador Crece y explicó que la iniciativa parte de tres conceptos. El primero plantea al crecimiento como un puente entre la estabilidad macroeconómica y el desarrollo. Bajo esta visión, ordenar las finanzas y recuperar la confianza son condiciones necesarias, pero sus resultados deben traducirse en prosperidad, inversión y mayor bienestar para la población. El segundo principio es la movilización de recursos privados. Levy Yeyati sostuvo que el financiamiento de los organismos multilaterales y de los gobiernos no es suficiente para cerrar las brechas de inversión. Por esa razón, el Grupo BID busca utilizar sus instrumentos como catalizadores que permitan atraer más capital privado hacia proyectos productivos, infraestructura y actividades con potencial de crecimiento. El tercer componente es la selectividad. Ecuador Crece no pretende intervenir simultáneamente en todos los problemas identificados, sino priorizar acciones que tengan impacto sobre el crecimiento, cuenten con condiciones previas para su ejecución, estén alineadas con la agenda del Gobierno y puedan recibir apoyo técnico o financiero del Grupo BID. Seis sectores para impulsar la economía La plataforma prioriza seis áreas: energía, minería, agroindustria, turismo, manufactura y mipymes, y vivienda. Estos sectores fueron seleccionados por su capacidad para atraer inversiones, ampliar exportaciones, generar empleo y fortalecer cadenas productivas dentro del país. A estas áreas se suman cinco palancas transversales. La primera está relacionada con reglas claras y estables para facilitar la inversión. La segunda contempla logística y comercio para mejorar el movimiento de mercancías y reducir costos. La tercera se enfoca en finanzas productivas y ampliación del acceso al crédito. Las otras dos palancas son el desarrollo de capacidades y talento humano, necesario para atraer inversiones de mayor valor agregado y mejorar los ingresos laborales, y la seguridad. Durante la presentación se remarcó que la inversión difícilmente puede avanzar sin condiciones que protejan a las empresas, sus trabajadores, activos y operaciones. Una cartera de USD 5.500 millones Levy Yeyati informó que el BID cuenta con una cartera comprometida de aproximadamente USD 5.500 millones para el corto plazo. A estos recursos se suma la capacidad de BID Invest, brazo del Grupo BID que financia directamente proyectos y empresas privadas, cuyo volumen podría ampliarse conforme avancen las condiciones y oportunidades de inversión. Según la exposición, la combinación de instrumentos públicos y privados podría alcanzar una magnitud equivalente a cerca del 8% del Producto Interno Bruto en un periodo de cinco años. Sin embargo, el propósito no es únicamente colocar recursos, sino lograr que cada dólar movilizado por el organismo genere inversión adicional por parte del sector privado. Entre las acciones previstas se encuentran estudios de factibilidad, propuestas para mejorar regulaciones, estructuración y promoción de inversiones, fortalecimiento de instituciones financieras y asistencia técnica. El objetivo es preparar proyectos para que puedan acceder a financiamiento y reducir los obstáculos que actualmente limitan su ejecución. El Grupo BID actuará como un articulador entre las necesidades empresariales y las decisiones públicas. La iniciativa permitirá que el sector privado comunique los principales cuellos de botella que enfrenta para producir, exportar e invertir, mientras las instituciones públicas podrán utilizar esa información para priorizar reformas, infraestructura y herramientas financieras. El orden fiscal como punto de partida Durante el conversatorio, Sariha Moya señaló que la construcción de una agenda de crecimiento fue posible después de avanzar en el ordenamiento de las finanzas públicas y la recuperación de la estabilidad macroeconómica. La Ministra sostuvo que este proceso permitió mejorar la confianza internacional y crear condiciones para desarrollar programas públicos sostenibles. Moya mencionó como ejemplo el programa Miti-Miti, mediante el cual el Estado y el sistema financiero apoyan a las familias para acceder a vivienda. La estructura cuenta con el respaldo del BID a través de una garantía que facilita mejores condiciones de financiamiento y permite trasladar sus beneficios a los hogares. También destacó la recuperación de la banca pública y el crecimiento de las operaciones de la Corporación Nacional de Finanzas Populares y Solidarias (Conafips). Según la Ministra, el crédito canalizado por medio de esta institución aumentó alrededor del 9,3%, principalmente en beneficio de agricultores, pequeños productores y actores de la economía popular y solidaria. Otro de los resultados señalados fue el trabajo de la Mesa de Finanzas Sostenibles. La iniciativa se había planteado inicialmente atraer cerca de USD 300 millones, pero habría movilizado USD 1.292 millones, mediante la coordinación entre las entidades responsables de economía, planificación, ambiente y energía. Una agenda construida con el sector privado Moya afirmó que la Agenda de Crecimiento Ecuador 2040 incorporó la participación de más de 340 actores mediante mesas técnicas. Este proceso permitió recopilar necesidades empresariales, identificar obstáculos para producir y exportar, y convertir esas observaciones en líneas de acción que puedan recibir financiamiento y asistencia técnica. También te puede interesar: Alicorp Ecuador adopta nueva identidad tras integrar Jabonería Wilson La meta hacia 2040 es resolver progresivamente los cuellos de botella, diversificar los mercados de destino y ampliar la oferta exportable. La Ministra señaló que el país ya ha mostrado avances en productos no petroleros, especialmente en el sector camaronero, pero deberá trasladar esas experiencias a otras actividades con potencial productivo. La agenda será revisada cada año para incorporar nuevos desafíos, medir avances y ajustar prioridades. La Viceministra Patricia Idrobo, quien moderó el conversatorio, explicó que no se trata de un documento estático, sino de una hoja de ruta que deberá evolucionar con los cambios económicos, tecnológicos y geopolíticos. El BID busca escuchar al sector empresarial Ilan Goldfajn destacó que Ecuador Crece reúne las capacidades del BID, BID Invest y BID Lab. Esta estructura permite trabajar simultáneamente con el sector público, empresas privadas, inversionistas, emprendedores e instituciones financieras, utilizando una combinación de préstamos, garantías, asistencia técnica y conocimiento especializado. El Presidente del Grupo BID indicó que el organismo busca servir como puente entre la visión pública de largo plazo y la capacidad de inversión del sector privado. Para ello, pidió a los empresarios identificar de manera concreta las barreras que enfrentan y los cambios que podrían acelerar sus proyectos. Goldfajn sostuvo que el éxito de la iniciativa deberá medirse en resultados: crecimiento de los sectores priorizados, mayor inversión, generación de empleo, productividad y nuevas oportunidades. El encuentro concluyó con una sesión de diálogo con representantes empresariales, como punto de partida para incorporar sus propuestas en la implementación de Ecuador Crece y la Agenda 2040. (I)