Por: Andrea Villarreal, Directora del Departamento Económico de la Asociación de Bancos Privados (Asobanca) Así lo muestran las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) que prevén que el país cierre el 2021 con un crecimiento del 2,5%. Andrea Villarreal, Directora del Departamento Económico de la Asociación de Bancos Privados (Asobanca), durante el Seminario realizado por IDE Business School, donde se analizó los “Escenarios Empresariales para el 2022'', aseguró que un incremento como este es normal tras una crisis. “Después de una caída tan profunda como la de 2020, lo que pasa este año es lo que en estadística se conoce como un rebote. Si ustedes el año pasado no vendieron nada porque estaba todo cerrado, lo que hayan vendido después, así sea una unidad, es un crecimiento importante”, explica. El FMI calcula que con un aparato productivo reactivado y habiendo sorteado la etapa de confinamiento, el 2022 presentaría una tasa de crecimiento de 1,3% a Ecuador, mientras que el Banco Central del Ecuador (BCE) establece un 1,5%. La vocera de Asobanca señala que estas cifras, las más bajas de la región, se dan por problemas estructurales en la economía ecuatoriana, y que al país le tomará alrededor de seis años regresar al nivel de producción de PIB per cápita que tenía antes de la pandemia. Un estudio de opinión empresarial elaborado por el BCE, revela que los sectores industrial, comercial, construcción y de servicios, tienen altas expectativas en temas relacionados en algunos casos a aumentos de niveles de producción y de contratación de personal en otros. Los índices de confianza empresarial, confianza del consumidor y recaudación total efectiva, también muestran una mejora respecto al panorama que se tenía antes y durante la crisis sanitaria. A decir de la especialista, la aprobación de la Ley de Reforma Tributaria no tendría un efecto adverso hacia estos indicadores. “No creo que un tema como el de la ley, vaya a cambiar todo el panorama económico que estamos viviendo hoy en el país, que es un panorama con expectativas positivas en términos generales”, aclara. Para el 2022, Ecuador tendrá el gran desafío de afrontar los temas relacionados al déficit. Los niveles de gasto del Estado históricamente han sido mayores en relación a sus ingresos, lo que obliga al Gobierno a recurrir año a año a un endeudamiento también elevado. Se estima que el déficit al cierre del 2021 será de alrededor de USD 4.000 millones, por lo que será necesario solucionar este problema para lograr una sostenibilidad fiscal. El nuevo año también plantea una serie de oportunidades para el crecimiento económico, sobre todo en áreas como la del petróleo, donde las proyecciones ubican en 100 dólares el precio del barril de crudo. De igual manera, las exportaciones han venido registrando un buen año, las importaciones están recuperándose y la balanza comercial se encuentra en términos positivos con 1.940 millones de dólares. Datos del BCE, detallan además que la inversión extranjera directa asciende a 1.000 millones de dólares, lo cual representa el 1,1% del Producto Interno Bruto y las remesas a 3.950 millones de dólares, es decir, 3,9% del PIB. “Hay una oportunidad muy importante, que está ligada a las mejores expectativas que tenemos, ojalá los anuncios que se han hecho y que se han conseguido ciertas inversiones, no se queden en palabras y que lleguen esos recursos al país”, indica Villarreal.