Profesor: José Abel Defina, director de Programas de Dirección Financiera del IDE Business School Aunque los futuros contratos de inversión y la apertura del país a potenciales mercados generan optimismo y expectativas de crecimiento, José Abel Defina, director de Programas de Dirección Financiera del IDE Business School, aclara que estas iniciativas tardarán un tiempo en arrojar los resultados proyectados. Una situación similar sucede también en el mundo empresarial cuando las organizaciones deciden poner en marcha sus planes comerciales. Los resultados no se dan de forma inmediata y los negocios deben esperar en promedio un año para ver frutos. A decir del experto, las predicciones para el 2022 serán positivas dependiendo del sector, pero en general se espera un crecimiento del 3% de la economía. “Si estamos proyectando que el petróleo nos ponga un 5% más, si es que su precio se mantiene, y si prevemos que la logística nos va a restar un 3% o 4%, quiere decir que podemos aspirar el próximo año un crecimiento 3,5%, sin tomar en cuenta el problema de los nuevos impuestos”, menciona. Con este panorama, Defina cree que para el 2023 y 2024, las expectativas serán mejores una vez que se cristalicen las iniciativas comerciales del Régimen. Aunque reconoce también que actualmente existe un buen timing para determinados movimientos comerciales, tales como la venta de compañías o el cambio en los plazos de deuda que tienen las mismas. Una de las recomendaciones que hace el catedrático para el año 2022, es justamente aprovechar estas expectativas. Si hay deudas que no se pueden pagar, es un buen momento para negociar con los bancos y conseguir extensiones de plazo, hacerlo permitirá obtener mejores condiciones para el pago de los haberes de la compañía. “Hay que demostrarles a las instituciones financieras, que tu empresa vale mucho más en marcha que liquidada, pero para eso tienes que hacer una valoración y determinar cuánto vale tu compañía operativa. La tasa no te la van a ajustar, pero la extensión de plazo sí, siempre y cuando demuestres lo que vale tu empresa”, resalta. La perspectiva para el próximo año en lo que respecta a financiamiento de los organismos multilaterales, también es positiva y los proyectos que demandan montos superiores a los USD 10 millones pueden beneficiarse. “Lo bueno del Banco Interamericano de Desarrollo, es que no te mide tus garantías, el BID te mide el proyecto, es lo diferente con la banca”, explica. A decir de José Abel Defina Ecuador va a ser un país de empresas grandes, por lo que las pymes y pequeños empresarios tendrán un terreno bastante complicado, de ahí que se hace hincapié en las Alianzas Público-Privadas y los contratos de inversión. “Como Pymes no vas a poder competir, porque el peso de la legislación es demasiado. Asimismo, el peso de la relación con los bancos también es alto. La alternativa que surge es fusionar a las empresas, de esta forma se podrá competir en el Ecuador de grandes empresas”, remarca.