El principal receptor de capital fue el sector de servicios prestados a empresas, que captó alrededor de USD 545 millones, equivalente a más del 40% del total. Este segmento se posiciona ampliamente por encima de otros sectores, consolidando la tendencia de concentración de inversión en actividades de servicios. Le siguieron el sector comercio, con USD 253 millones, y agricultura, silvicultura, caza y pesca, que alcanzó USD 210 millones. En menor escala, se ubicaron transporte, almacenamiento y comunicaciones con USD 110 millones, la industria manufacturera con USD 100 millones y la explotación de minas y canteras con USD 70 millones. En cuanto al origen de los capitales, los principales países inversionistas fueron Costa Rica con USD 273 millones, Nueva Zelanda con USD 138 millones y Panamá con USD 130 millones, reflejando una diversificación geográfica en los flujos de inversión. También puedes leer: Acciones y monedas de América Latina marcan su mejor desempeño desde 2022 frente al dólar Energía y construcción: los sectores rezagados El análisis sectorial revela debilidades estructurales, especialmente en el ámbito energético. Los sectores de electricidad, gas y agua registraron cifras negativas cercanas a USD -2 millones, mientras que construcción cerró en aproximadamente USD -8 millones, evidenciando la falta de inversión en áreas clave para el desarrollo productivo. Aunque existen avances en energías renovables, particularmente en proyectos solares, persisten desafíos en la generación térmica, considerada crítica para equilibrar el sistema eléctrico nacional. El desempeño de 2025 refleja una recuperación relevante, pero también evidencia la dependencia del país en sectores como servicios y comercio, lo que plantea la necesidad de diversificar la matriz productiva hacia actividades de mayor valor agregado. Fuente: Banco Central del Ecuador | Ministerio de Economía y Finanzas