Hace seis años, un grupo de científicos y voluntarios ecuatorianos descubrió que el área Napo Sumaco reunía las condiciones para ser parte de la Red Mundial de Geoparques de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Tecnología (Unesco). Y así, en abril de 2015, nació el proyecto para convertirla en un geoparque legalmente reconocido. Ahora, es esfuerzo es liderado por la Universidad Regional Amazónica Ikiam en alianza con la Universidad de Guayaquil, la Prefectura de Napo, las fundaciones Maquita, Geoparque Napo Sumaco, Yakum y los guías locales de turismo Yuyaiwa Pushak Runakuna. Durante estos años, estas instituciones han desarrollado actividades para formar, generar y divulgar conocimiento geológico en busca de fortalecer el turismo del territorio. Además, han capacitado a los habitantes de las comunidades en el contexto geológico y en su relación con la biodiversidad, la cultura y la gastronomía local. Marco Simbaña, coordinador del Geoparque Napo Sumaco, explica que entre las tareas que han asumido a lo largo de los años está la preparación de los lugareños para que se conviertan en guías turísticos. Otros de sus objetivos fue enseñar a los niños y jóvenes sobre ciencia y la importancia del cuidado de la zona. Este trabajo fue evaluado por Leire Barriuso y Martina Pásková, del Comité de expertos de la Unesco, quienes visitaron la zona del 18 al 22 de noviembre de 2021. Ellas deben determinar si Napo Sumaco puede convertirse en el primer geoparque de la cuenca del Amazonas y el segundo del país. El primero es el geoparque Imbabura, reconocido por la Unesco en 2019. Los resultados de la evaluación de la Unesco se conocerán el primer semestre de 2022. El Geoparque está ubicado entre los cantones Tena y Archidona (provincia de Napo), con una extensión de 1.800 kilómetros. Marco Simbaña, coordinador Geoparque Napo Sumaco, explica que el volcán Sumaco y el cerro Chiuta son dos áreas relevantes dentro del parque. Además, dice que posee una gran biodiversidad de flora y fauna, geositios, cavernas, cascadas, y paisajes naturales. En la zona habitan aproximadamente 68 comunidades locales pertenecientes a grupos kichwa Napo Runa y colonos. Fuente: Primicias