La integración de inteligencia artificial, sensores y analítica avanzada ya muestra resultados en eficiencia energética, automatización industrial y sostenibilidad en sectores clave como energía, infraestructura y camaroneras, mientras el reto ahora es escalar talento, datos y ciberseguridad. La transformación digital industrial ya dejó de ser una promesa en Ecuador. Según Santiago Thomassey, Country Manager de Siemens para Perú, Ecuador y Bolivia, las aplicaciones de inteligencia artificial e internet de las cosas están permitiendo a empresas e infraestructuras monitorear activos, anticipar fallas y optimizar procesos en tiempo real. “Con inteligencia artificial podemos diagnosticar activos, prevenir interrupciones y escalar operaciones manteniendo estándares de ciberseguridad y sostenibilidad”, explicó el ejecutivo, al destacar que la trazabilidad de datos se ha convertido en el eje de la eficiencia productiva. En el frente operativo, Siemens impulsa en el país soluciones como Senseye Predictive Maintenance, una plataforma que utiliza IA y aprendizaje automático para crear modelos automáticos del comportamiento de máquinas industriales. Thomassey señaló que esta tecnología permite reducir paradas no planificadas, optimizar tiempos de mantenimiento y mejorar el uso de recursos críticos. A esto se suma la analítica avanzada aplicada al consumo energético, con la que, según el vocero, ya es posible detectar fugas, corregir ineficiencias y automatizar decisiones sobre la demanda eléctrica en redes inteligentes. También puedes leer: La paradoja de la IA: impulsa el negocio, pero expone a las empresas a su mayor riesgo de datos. Uno de los avances más relevantes está en la evolución del monitoreo hacia la operación inteligente. De acuerdo con Thomassey, la adopción de sensores IoT, automatización y gemelos digitales está ganando terreno en la industria ecuatoriana, especialmente para simulación, entrenamiento de operarios y mantenimiento de procesos. “Los modelos virtuales permiten mejorar diseño, producción, monitoreo y formación de talento con simulaciones exactas”, afirmó, subrayando que la convergencia entre tecnología operacional y sistemas de información será decisiva para la competitividad manufacturera en los próximos años. El impacto ya es tangible en sectores estratégicos. Thomassey destacó que Siemens ha trabajado con la industria camaronera ecuatoriana en la modernización de granjas mediante automatización, motores eléctricos para bombeo y aireación, así como control centralizado de alimentación y operaciones. Estos proyectos, explicó, han permitido migrar de energía fósil a eléctrica, reducir costos operativos, disminuir la huella de carbono y acelerar el time to market de las compañías, un factor clave para la competitividad exportadora del país. Para los próximos 12 a 24 meses, el principal desafío será escalar esta modernización. Thomassey identificó como barreras la calidad de datos, la escasez de talento especializado, la necesidad de mayor inversión, el fortalecimiento de la ciberseguridad y un marco regulatorio más claro. “La digitalización de infraestructuras críticas exige estándares robustos y una visión Zero Trust en IT y OT”, sostuvo. En esa hoja de ruta, el ejecutivo considera prioritario fortalecer la infraestructura de datos, acelerar la formación técnica y avanzar en normas que faciliten la adopción segura de tecnologías inteligentes en Ecuador.