Es una herencia incómoda y difícil de manejar. Pese a las renegociaciones emprendidas desde 2017, las ventas anticipadas de petróleo, que firmó el equipo del expresidente Rafael Correa con empresas estatales de Asia, siguen generando egresos que el Estado debe cumplir sin retraso. Los créditos atados a esas operaciones se pagan puntualmente, pero los saldos aún son elevados. Hasta noviembre del año pasado, por ejemplo, el valor pendiente superaba los USD 3.192 millones. Ecuador, además de entregar crudo como parte de la serie de contratos, todavía debe esa cantidad a las contratistas de China y Tailandia. En el monto se incluye el capital y los elevados intereses que son fruto de los préstamos. Expreso publicó los valores pendientes y también a los pagados. Desde que iniciaron las preventas de crudo (con y sin préstamos atados) el país accedió a recursos por USD 15.074 millones. A la fecha, según datos de la empresa pública Petroecuador, han sido cancelados (considerando intereses y rubros adicionales) USD 14.178 millones. Es decir, el país está a solo USD 896 millones de cumplir con el capital prestado por preventas durante el gobierno de la supuesta ‘década ganada’. Sin embargo, los intereses pendientes suman más de USD 2.000 millones. ¿Cuánto ha pagado Ecuador por las tasas de interés de los préstamos que ya tenían como garantía la entrega de petróleo? Según la información oficial, hasta noviembre de 2019, de los USD 14.178 millones pagados, casi USD 5.000 millones corresponden a intereses y comisiones. En comparación, el Plan Anual de Inversiones que el Ministerio de Economía y Finanzas proyectó para 2020 es de USD 3.624 millones. A empresas como Petrochina, Unipec y Petrotailandia se les canceló el valor de todo el Plan Anual de Inversiones más USD 1.500 millones solo por intereses de préstamos. Y aún hay más por pagar. Las autoridades de Petroecuador reconocen que la carga es alta, pero también saben que deben cumplirla porque así se firmó en la administración correísta. Las obligaciones por ventas anticipadas continuarán hasta el 30 de diciembre de 2024. De los nueve contratos firmados, ocho todavía están vigentes. Solo uno fue cancelado (porque se terminó su plazo de vigencia) en agosto de 2017. No solo se trata de una millonaria deuda que se debe pagar en dólares. Petroecuador, que firmó los contratos aunque los recursos fueron usados por el Ministerio de Finanzas del correísmo, todavía tiene pendiente la entrega de 333,4 millones de barriles de crudo para las empresas estatales de China y Tailandia. El monto tan alto de crudo por entregar complicará la venta del hidrocarburo por otra vía. Es decir, la mayoría (o casi todo) de la producción nacional está comprometida. Del otro lado, también hay pendientes. Los balances reportados hasta noviembre del año pasado dan cuenta de que aún restan USD 223,5 millones que deben llegar a las arcas fiscales ecuatorianas. El uso de esos recursos, al menos en el papel, debe ser más transparente. La Contraloría General del Estado examinó las operaciones del gobierno de Correa y determinó que se cometieron serias irregularidades que ahora son investigadas por la Fiscalía. Una de las primeras observaciones que hizo la Contraloría es que Petroecuador debe registrar la deuda. Durante el gobierno anterior, ni la petrolera estatal ni el gobierno contabilizaban esos compromisos. Con información de Expreso.