En este contexto, los salarios han mostrado una evolución desigual: en algunos sectores dinamismo y en otros retrocesos significativos. A pesar de estas condiciones, se percibe un leve aumento en las aspiraciones salariales. Sin embargo, esta tendencia no necesariamente refleja un avance en la calidad del empleo, lo que revela una desconexión entre las expectativas económicas de la fuerza laboral y las condiciones reales que ofrece el mercado. Durante el 2024, se evidenció un progreso frente al aumento del costo de vida, registrando un crecimiento promedio del 3,58% en las remuneraciones. Entre los sectores que lideraron esta dinámica fueron: Tecnología y Telecomunicaciones, Servicios Financieros, Manufactura y Comercio. También te puede interesar: Confianza, cercanía y precio: Las claves para cautivar al shopper ecuatoriano En el transcurso de este año, el salario pretendido promedio ha mantenido su tendencia en ascenso del 3,08%. Las empresas multinacionales anticipan aumentos ligeramente superiores al promedio, mientras que las nacionales prevén ajustes por debajo de ese nivel. La transformación del mercado laboral en Ecuador dependerá en gran medida de la capacidad del país para articular una estrategia integral que combine crecimiento económico, innovación y equidad social. El análisis salarial no puede limitarse únicamente a los porcentajes de incremento, es indispensable que las organizaciones adopten una visión más amplia y estratégica de la compensación, incorporando beneficios no monetarios, bienestar emocional y esquemas de trabajo flexibles. En un entorno cada vez más competitivo, la clave para atraer y retener colaboradores está en construir una propuesta de valor sólida, coherente y sostenible. Por: Elizabeth Sellán, Gerente de Compensaciones y Beneficios de PwC Ecuador