Una palabra que causa temor y suena recurrentemente en las últimas semanas: recesión. En Estados Unidos es una de las principales preocupaciones para ciudadanos, bancos y el Gobierno. En términos generales, la recesión es una caída significativa de la actividad económica que ocurre en un país (dos trimestres mínimo) y que afecta a la producción, empleo, ganancias y otros indicadores. Al ser el principal socio comercial, una recesión en Estados Unidos puede tener repercusiones en la economía ecuatoriana. El gigante norteamericano busca frenar la inflación que se ha disparado con el aumento de las tasas de interés, lo cual también puede traer como daño colateral un frenazo en la actividad económica. Expertos consultados por miran efectos en exportaciones locales, remesas de migrantes y más dificultades para adquirir deuda, en el caso ecuatoriano. “Hoy el pronóstico de Citi no es una recesión para EE.UU., pero creo que el riesgo está y todo el mundo tiene claro eso”, aseguró Fernando Díaz, analista de Citi Research para Ecuador y Cono Sur. Si hay una recesión o desaceleración en Estados Unidos, la demanda por materias primas será más baja y eso puede hacer que sus precios tiendan a bajar, aseguró Díaz. También te puede interesar: Los cinco mayores desafíos que enfrenta la economía de LatAm, según el FMI A eso se suma otro efecto: los inversionistas comienzan a tener aversión al riesgo, lo cual implicaría mayores tasas de interés a la hora de endeudarse para países como Ecuador. Ayer, el temor a una fuerte subida de las tasas de interés en Estados Unidos y a una recesión sacudió los mercados mundiales, tras la publicación de unas cifras de inflación estadounidense más elevadas que lo previsto. Los precios récord de la gasolina llevaron la inflación al 8,6% en los 12 meses que terminaron en mayo, por encima del ritmo de abril, según el último Índice de Precios al Consumo, la medida básica de inflación del Gobierno. La lectura del Índice de Precios al Consumidor básico de EE.UU., que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, registró un aumento del 6% en el mismo período, superior al del mes anterior. Ambas lecturas se encuentran entre los mayores saltos de precios experimentados por los consumidores desde 1981. Los precios altos están causando estragos en todo el mundo. De hecho, es uno de los factores para las protestas en el país. El Banco Mundial alertó que la invasión rusa a Ucrania ha exacerbado la desaceleración de la economía mundial, que está entrando en lo que podría convertirse en un período prolongado de escaso crecimiento y elevada inflación (estanflación), con consecuencias perjudiciales para las economías de ingreso mediano, como para las de ingreso bajo. Justamente ese aumento de los precios está llevando a actuar a los bancos centrales de todo el mundo a elevar las tasas de interés, lo cual puede llevar -irremediablemente- a una recesión en grandes economías. En ese contexto, las exportaciones ecuatorianas suelen afectarse, explicó Xavier Orellana Giler, socio de la firma ecuatoriana de análisis y consultoría Ahead Partners. Otro impacto que puede causar una recesión o desaceleración tiene que ver con las remesas de migrantes. Si las grandes economías entran en crisis, las fuentes de empleo son más limitadas para los ecuatorianos en otras latitudes, lo cual se traduce en la llegada de menos capitales al país. Orellana coincide con Díaz y señaló que, de llegar a una recesión, conseguir financiamiento para el Gobierno ecuatoriano será complicado, por lo que determinar qué ocurrirá con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), principal fuente de financiamiento, será clave para el 2023. Fuente: El Expreso