De acuerdo a la información de la Superintendencia de la Economía Popular y Solidaria (SEPS), a diciembre de 2020, el sistema de cooperativas mantenía 8,12 millones de certificados de aportación, e incrementó sus activos en 10,1% con respecto al 2019, alcanzando USD 17.765 millones, en tanto que aumentaron sus pasivos en 10,8% con USD 15.274 millones. Un sector que promueve la inclusión financiera La cartera de crédito del sistema asciende a USD 12.536 millones, de los cuales el 50% corresponde a créditos de consumo; 37% a microcréditos; y el 13% a los segmentos de vivienda y comercial. El total de los depósitos captados por el sistema alcanza USD 14.030 millones, que se generan de la relación con 5,15 millones de depositantes (29% de la población nacional). El 49,3% proviene de mujeres y el 50,7% de hombres, sin embargo, las mujeres mantienen el 52,9% del saldo total de los depósitos del sistema. El 25% de los depósitos y el 32,9% de créditos corresponden a cantones cuyo nivel de ruralidad es superior al 50%. De la misma manera el 50,3% de la cartera y el 36,3% de las captaciones corresponden a cantones con niveles de pobreza superiores al 50%, lo que demuestra la importancia de las entidades de la Economía Popular y Solidaria, en la inclusión financiera y el acceso de servicios a las zonas más limitadas del Ecuador. Sus segmentos Debido a la naturaleza heterogénea de sus miembros en cuanto a su tamaño, cobertura geográfica, tipo de servicios que ofrecen y tecnologías que aplican las instituciones del sistema cooperativo deben agruparse y supervisarse de forma separada. Es así que la SEPS establece cinco segmentos en los que distribuye a las diferentes organizaciones en base a su nivel de activos. A pesar de las dificultades, 2020 fue un año muy bueno para las cooperativas financieras "En 2020 empezamos con buenas proyecciones, porque 2019 fue un año muy bueno para el sistema financiero. Hubo un crecimiento bastante sostenido. En las cooperativas de ahorro y crédito hemos venido manejando unos indicadores de liquidez bastante razonables, especialmente los del grupo Icored y del sistema a nivel general también. Eso nos permitió enfrentar los retos provocados por la pandemia y el confinamiento en los meses de marzo, abril y mayo. Ya en junio de 2020 se empezó nuevamente a reactivar un poco la colocación, pero en aquellos sectores que resultaron ganadores, como algunas tiendas, víveres, farmacias, panaderías, delivery de comida, entre otras. Como Grupo ICORED, que abarcamos a 38 cooperativas de ahorro y crédito, la mayor parte del Segmento 1, teníamos un crecimiento del 4,34% en el primer trimestre de 2020 y a fines de año sí hubo un aumento en el tema de los activos de sistemas del grupo. En diciembre de 2020 creció, aproximadamente, el 18%. En cuanto al tema de los activos de las cooperativas financieras que pertenecen a ICORED también hubo crecimiento. En 2019 cerró en USD 7.464 millones, mientras que a diciembre de 2020, creció en USD 8.556 millones en activos. En cuanto a la colocación en depósitos, pasamos de USD 5.572 millones, en diciembre de 2019, a USD 6.543 millones en 2020, es decir, hubo un incremento de USD 1.000 mil millones en este año de pandemia. Era un comportamiento evidente porque las empresas y las personas naturales que tenían intenciones de hacer inversión ese año no pudieron hacerlo y y optaron por los depósitos en el sistema cooperativo. Y en cuanto a la cartera, pasamos de USD 4.800 millones en 2019 a USD 5.950 millones en 2020". Reformas económicas El 22 de abril de 2021, la Asamblea Nacional aprobó la Ley Orgánica Reformatoria al Código Orgánico Monetario y Financiero para la Defensa de la Dolarización, que establece una serie de cambios en la dinámica y control al sistema financiero nacional. Entre los principales, reformas al Código Monetario y Financiero, que estipula que la relación entre el patrimonio técnico y los activos totales y contingentes para los segmentos 1 y 2 del sector financiero de la economía popular y solidaria no podrá ser inferior al 4%, previo a la reforma esto aplicaba solamente a cooperativas del segmento 1. En tanto que para los segmentos 3, 4 y 5 se faculta a la Junta de Política y Regulación Financiera que regule los porcentajes que serán aplicados. Por otra parte, en enero de este año se aprobó el monto para operar como una cooperativa (dispuesto desde 2014 en el Código Orgánico Monetario y Financiero, pero no definido previamente), la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria determinó un cronograma hasta el 31 de diciembre de 2022, para que las cooperativas de ahorro y crédito incrementen su capital social hasta un mínimo de USD 200 mil para su funcionamiento, por lo que las cooperativas que no logren el capital mínimo, tendrán que convertirse en cajas de ahorro o cajas comunales, o fusionarse para seguir operando como cooperativas. Ralentización del crecimiento del sector En 2020, la paralización de las actividades productivas, incidió en la dinámica del sistema financiero popular y solidario, ralentizando sus tasas de crecimiento tanto en las colocaciones como captaciones, especialmente en los segmentos que agrupan las instituciones más pequeñas. Es así que, los procesos de depuración, venta y fusión que han sido frecuentes en las entidades de los segmentos 4 y 5, resultan importantes para garantizar la sostenibilidad del sector. Además, la supervisión de los niveles de morosidad, provisiones y solvencia patrimonial toma relevancia en todos los segmentos. A pesar del impacto negativo de la crisis sanitaria en la economía, la confianza en el sistema financiero se mantuvo, demostrando un incremento en los depósitos de USD 12.555 millones en 2019 a USD 14.030 millones en 2020, garantizándole liquidez a este sector. En 2020 el número de operaciones de crédito para los segmentos 1, 2 y 3 creció de 1,69 a 1,71 millones, con respecto al 2019 (tasa de variación de 1,2%). Esta situación está relacionada a un incremento en los procesos de refinanciamiento y reestructuración de deuda. 2021 representa un año de desafíos y oportunidades para el sistema financiero popular y solidario. Según el Banco Central, el PIB del país en términos constantes crecerá 2,8%. En este escenario, el sector financiero de cooperativas y mutualistas es clave para cubrir las necesidades de capital del sector privado a través del crédito, principalmente, a micro y pequeñas empresas, para lograr reactivación con inclusión.Por: Juan Carlos Zabala, Jonathan Guamán, Ekos Research y Equipo Ekos