La industria mundial de los animales de compañía, valorada en USD 320.000 millones en 2023, proyecta alcanzar los USD 500.000 millones para 2030, según el Informe sobre la Economía de las Mascotas de Bloomberg Intelligence. Este fenómeno se explica por un doble impulso: el crecimiento sostenido de la población de mascotas en todo el mundo y la creciente “humanización” de estos compañeros, que ha elevado las expectativas de cuidado, bienestar y calidad de vida. A esto se suma la premiumización del alimento: se estima que el mercado de comida para mascotas - el más sólido del sector- superará los USD 135.000 millones para 2030, incluso en contextos de recesión económica. Pero el fenómeno no se limita a los países desarrollados. Si bien estos siguen liderando en volumen de negocio, el pulso más dinámico de esta transformación late con fuerza en el sur global, especialmente en América Latina. Aunque Europa encabeza el ranking en número total de mascotas, ha sido Latinoamérica la que ha registrado el mayor crecimiento poblacional: entre 2017 y 2022, el 45% de las 60 millones de nuevas mascotas registradas globalmente provino de esta región, según Statista. Este crecimiento ha desencadenado una diversificación del mercado sin precedentes. En 2024, el mercado latinoamericano de cuidado de mascotas fue estimado en: El alimento continúa siendo el eje central. En 2022, se produjeron más de 8.800 toneladas métricas de comida para mascotas en la región, y se espera un aumento del 41% hacia 2028. México y Brasil lideran esta tendencia, con ventas que superan los USD 2.000 millones anuales, y con marcas locales posicionadas como líderes en el mercado regional. Sin embargo, la verdadera fuerza de esta economía no solo se mide en dólares, sino en emociones. En Argentina, por ejemplo, ocho de cada diez personas conviven con una mascota, y en todo el continente la adopción responsable ha reemplazado a la compra como principal forma de incorporación animal a los hogares. Las campañas de protección, el aumento del ingreso disponible y el auge de familias unipersonales en zonas urbanas han consolidado a los animales de compañía como parte esencial de la estructura familiar moderna. La economía pet friendly ya no es una moda. Es un fenómeno que redefine industrias enteras, transforma ciudades y plantea nuevas oportunidades de negocio, inversión e innovación. Y en este tablero global de afecto y consumo, América Latina se alza como uno de sus principales protagonistas. Por: Dominic Burgos y Gabriela Romero