Según Cepal, en América Latina y el Caribe (ALC) se genera alrededor de 1 kilogramo diario de residuos per cápita. La cobertura de la recolección de residuos en la región es alta en comparación con la media mundial. A nivel urbano se recolectan cerca del 85% de los residuos; no obstante, las cifras varían significativamente de un país a otro, desde más del 95% en ciudades de Uruguay y Colombia, a solo el 12% en Puerto Príncipe. En la región se recicla solo el 4% de los residuos sólidos urbanos, lo que contrasta con lo que ocurre en países en que la cifra llega al 20%. Todo ello son rasgos característicos de un estilo de desarrollo insostenible. Naciones Unidas aseguró que el actual modelo económico lineal basado en “tomar-hacer-desechar” es despilfarrador, extractivista y responsable en gran medida del cambio climático y el agotamiento de los recursos. En este sentido, si queremos alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los compromisos de emisiones de gases de efecto invernadero bajo el Acuerdo de París, debemos adoptar un nuevo modelo económico: la economía circular. La economía circular plantea un enfoque completamente distinto al actual, que permite estimular el crecimiento económico y generar empleo sin comprometer al medio ambiente, posicionándose como piedra angular para una recuperación económica resiliente y con bajas emisiones de carbono, tras la pandemia de Covid-19, así lo resaltó Naciones Unidas. TRES PRINCIPIOS DE LA ECONOMÍA CIRCULAR La economía circular ofrece un marco de soluciones sistémicas para el desarrollo económico abordando profundamente la causa de retos mundiales tales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, el incremento de residuos y de contaminación, al tiempo que revela grandes oportunidades de crecimiento. Ésta revoluciona la forma en que diseñamos, producimos y consumimos. El modelo se basa en tres principios: eliminar residuos y contaminación; mantener productos y materiales en uso, y regenerar sistemas naturales. Actualmente, China y Europa son los líderes mundiales en la transición hacia la circularidad, pero el desarrollo de sus estrategias internas y externas influye en el resto del mundo.