Una de las principales motivaciones de los consumidores con respecto a esta práctica es, por supuesto, económica, pero no exclusivamente. La compra de segunda mano también puede ayudar a proteger al medio ambiente ya que disminuye la cantidad de residuos. Además, puede fomentar el desarrollo de la economía circular, ayudando a otras personas a recuperar una parte del valor de sus bienes usados antes de deshacerse de ellos. En México, un 47% de las personas entrevistadas en el estudio Statista Global Consumer Survey en 2020 declaró haber comprado al menos un artículo de segunda mano durante los últimos doce meses. La ropa lidera la lista de categorías en las que los mexicanos dijeron haber usado más este tipo de modalidad de compra, seguido por los aparatos electrónicos y el segmento de libros, películas, música y juegos. En Brasil, donde un 42% de los encuestados también adquirió bienes usados en el año anterior al análisis, la categoría principal fueron los dispositivos electrónicos. En España, mientras tanto, un 37% de los consumidores dijo comprar de segunda mano. De los países seleccionados en este gráfico de Statista, ninguno supera a Polonia en cuanto a la afición por las compras de segunda mano, con un 51%. Italia y Rusia, por otro lado, están entre los países más aversos a esta práctica, ya que menos del 30% de los entrevistados en ambas naciones afirma comprar bienes usados. Más infografías en Statista