Esto se evidencia en su buen desempeño durante el primer semestre de 2024, en el cual, el volumen de transacciones aumentó y también la confianza de los consumidores en el e-commerce creció. Leonardo Ottati, Presidente de la Cámara Ecuatoriana de Comercio Electrónico (CECE), destacó que en 2023 se movieron más de USD 4 mil millones en comercio electrónico, y para 2024 se proyectan USD 5 mil millones. También te puede interesar: El impacto de las firmas electrónicas: Sostenibilidad y eficiencia en la era digital De acuerdo con el experto, las razones para este buen desempeño se deben a un entorno digital en constante evolución, donde las empresas entienden la importancia de ofrecer una excelente experiencia de usuario y seguridad en sus plataformas. La innovación tecnológica ha sido clave en la evolución del e-commerce en Ecuador, con empresas invirtiendo más en plataformas de navegación amigable que mejoran la experiencia del usuario. Ottati subraya que la implementación de inteligencia artificial (IA) ha optimizado esta experiencia, permitiendo a las empresas analizar mejor el comportamiento de los consumidores y personalizar aún más sus ofertas. Además de mejorar la experiencia del usuario, las empresas se han centrado en innovar servicios digitales para responder eficazmente a las necesidades de los consumidores. El Presidente de la CECE destaca la atención al detalle y la adaptación tecnológica como factores esenciales para el éxito continuo del comercio electrónico en el país. El crecimiento del e-commerce en Ecuador ha venido acompañado de un enfoque en la seguridad. La confianza del consumidor es crucial, y las empresas han trabajado para garantizar plataformas seguras y transacciones sin contratiempos. Ottati destaca que las malas experiencias en los canales digitales son mínimas gracias a las estrictas medidas de seguridad. La seguridad protege los datos financieros y asegura una buena experiencia del usuario. Por ello, las empresas invierten en tecnologías que cumplen con estándares internacionales para mitigar riesgos, conscientes de que una falla es difícil de revertir. Por: Andrés Calvopiña Cervantes