En el mundo empresarial, especialmente en el sector tecnológico, Apple es una de esas compañías a seguir. El gigante estadounidense ha creado el smartphone más popular y exitoso del mundo con el iPhone, junto con muchos otros productos y servicios que lo han convertido en una de las empresas más grandes y reconocidas de la historia. Uno de los aspectos cruciales que contribuyen a su éxito es una fórmula de trabajo que tanto Apple como muchas otras grandes empresas aplican para asegurarse de que sus operaciones sean efectivas y, en caso de fallo, identificar claramente al responsable. Se trata de la fórmula DRI.También te puede interesar: Todo lo que el trabajador debe conocer para garantizar su bienestar laboral DRI, acrónimo de “Directly Responsible Individuals” (Individuos Directamente Responsables), es un término que se popularizó en la época de Steve Jobs en Apple. Se refiere a aquellas personas que son responsables y líderes de equipos más pequeños dedicados a tareas específicas. Dentro de Apple, hay cientos de personas designadas como DRI, y no necesariamente son jefes de proyecto. Aunque tienen funciones de liderazgo, también tienen responsabilidades de coordinación y comunicación con el grupo. Cada proyecto, por grande o pequeño que sea, tiene un DRI, y es su responsabilidad asegurar que todo salga como corresponde. Incluso dentro de un mismo proyecto, puede haber varios DRI encargados de subtareas relacionadas. Tomemos el ejemplo del iPhone: en su producción, hay un jefe principal, luego se divide por categorías, donde habrá otro responsable del software, y debajo de él habrá DRI encargados de proyectos específicos, como audio, cámaras, pantallas o aplicaciones. Dentro de cada una de estas áreas, habrá otros DRI responsables de aspectos más específicos, como volumen, sonidos o vibración.También puedes leer: Las 5 etapas de la riqueza personal: cómo dominar tus finanzas para el éxito empresarial El uso de DRI en una empresa tiene dos grandes ventajas. En primer lugar, es un sistema eficaz para evitar eludir responsabilidades. Al haber encargados de supervisar y gestionar cada tarea, es fácil identificar errores y responsabilidades. Aunque el DRI no necesariamente haya cometido un error directo, como responsable, se espera que detecte cualquier problema antes de aprobarlo. La otra gran ventaja es que, al establecer responsables en cada paso del proyecto, la toma de decisiones es más rápida. No es necesario consultar constantemente a superiores, ya que cada DRI está facultado para tomar decisiones, contando con el respaldo y la confianza de los cargos más altos. Fuente: elEconomista