En 2024, al conmemorar su 20 aniversario, Dove realizó su estudio global más extenso hasta la fecha, encuestando a más de 33.000 personas para analizar el estado actual de la belleza y su impacto en mujeres y niñas en todo el mundo. Los hallazgos revelaron que el 40% de las mujeres estarían dispuestas a sacrificar un año de su vida para alcanzar sus estándares de belleza ideales. Además, el 76% siente la necesidad de lucir saludables, el 68% de ser delgadas y el 64% percibe presión para tener una cintura pequeña pero a la vez curvas (57%). Dos de cada tres mujeres consideran que hoy en día se espera que sean más atractivas físicamente en comparación con la generación de sus madres. También te puede interesar: Cómo el tiempo y las opciones de carrera definen la brecha salarial de género La irrupción de la inteligencia artificial (IA) ha introducido nuevos desafíos en la representación de la belleza real. Se estima que para 2025, el 90% del contenido en línea será generado por IA, lo que podría perpetuar estándares de belleza poco realistas y afectar negativamente la autoestima de las mujeres. A nivel global, casi 9 de cada 10 mujeres y niñas han estado expuestas a contenido de belleza perjudicial en internet, y 1 de cada 3 siente presión para alterar su apariencia debido a lo que ven en línea, incluso cuando saben que las imágenes son falsas o generadas por IA. Estas cifras reflejan una preocupación global sobre la percepción de la belleza y la confianza en la propia apariencia. En respuesta, Dove ha reafirmado su compromiso de no utilizar IA para crear o distorsionar imágenes de mujeres en sus campañas publicitarias. Además, ha lanzado “The Code”, una iniciativa que aborda el impacto de la IA en la belleza y celebra el legado de la marca en la promoción de la belleza real. El proyecto también incluye el “Dove Self-Esteem Project”, que hasta 2023 ha llegado a más de 100 millones de jóvenes con educación sobre confianza corporal, y tiene como objetivo alcanzar a 250 millones para 2030. Es así como Dove continúa trabajando en iniciativas que buscan cambiar los estereotipos y promover una imagen más inclusiva y realista de la belleza en la sociedad. En 2025, Dove continuó su labor con la campaña “#NewYearsUnresolution”, invitando a las mujeres a liberarse de los estándares de belleza poco realistas al establecer sus resoluciones de Año Nuevo. Esta iniciativa busca fomentar la aceptación personal y redefinir la relación de las mujeres con su propia imagen, alejándose de ideales inalcanzables. Estas acciones reflejan el compromiso continuo de Dove en promover la belleza auténtica y desafiar los estándares impuestos por la sociedad y la tecnología, adaptándose a los desafíos contemporáneos y manteniendo su relevancia en el panorama actual del marketing.