En los últimos años, la acumulación de dichos residuos ha crecido exponencialmente y su mala disposición, tratamiento y gestión genera impactos negativos a nivel ambiental y social. Con el objetivo de fomentar una ciudadanía más responsable y consciente, el siguiente artículo presenta dónde tirar los escombros de una obra, en el que te contaremos todo lo que necesitas saber para disponer los residuos provenientes de construcciones de forma correcta. Qué son los escombros y sus tipos Los escombros son residuos que se generan en la construcción de infraestructuras y edificaciones, tales como edificios, rutas, puertos, aeropuertos, ferrocarriles, presas, puentes, así como muchas obras más de ingeniería civil. Asimismo, también son escombros aquellos producidos por la reparación, reforma o demolición de viejos inmuebles. En términos generales, los escombros suelen estar formados por hormigón, ladrillos y cerámicos y en menor medida por madera, metal, yeso, vidrio y plástico. Los escombros en su mayoría (aproximadamente un 75%) suelen ser residuos no peligrosos, inertes, lo que significa que no son un riesgo potencial para la salud del ambiente o del ser humano y por ende pueden valorizarse. El 25% restante puede ser una combinación de otros residuos, incluyendo algunos tóxicos o peligrosos que deben ser descartados. Otro dato no menor radica en que aquellos residuos que poseen una regulación específica y se generen en obras, por ejemplo: aceites industriales, neumáticos fuera de uso, envases, entre otros, deberán ser gestionados conforme la legislación y, por lo tanto, deben mantenerse separados de otros escombros. También te puede interesar: Prevención de Corrosión en Estructuras de Acero: Técnicas y Soluciones Dónde tirar los escombros Debido a que los escombros suelen producirse en enormes cantidades y estos pueden ocupar un gran espacio, desecharlos en contenedores convencionales de la vía pública sería muy engorroso e incluso peligroso. Por ende, existen dos opciones para disponer los escombros inicialmente: en contenedores especiales o bien en los denominados “puntos limpios”. Contenedores para escombros Los contenedores para escombros son contenedores especiales utilizados para desechar los residuos productos de la construcción y según las necesidades particulares de una obra pueden venir de distintos tamaños. Estos tipos de contenedores no son comunes en la vía pública, sino que deben ser contratados durante un determinado tiempo y cumplir con ciertos requisitos. Es obligatorio tener un permiso para ocupar la vía pública con uno de estos contenedores y este puede ser solicitado por cualquier persona jurídica o física. El contenedor debe taparse para evitar que otras personas tiren otro tipo de residuos o para evitar la liberación del polvo producto de los escombros. A su vez, deberán estar pintados con colores con el objetivo de destacar su visibilidad, sobre todo durante la noche y contar con una banda de material reflectante. Puntos limpios Por otro lado, en la mayoría de países existn los “puntos limpios”, centros que reciben y almacenan diferentes tipos de residuos voluminosos y especiales. No obstante, esto no significa que un ciudadano o ciudadana pueda llevar todos los escombros que desee, sino que el límite estipulado es de 60 kilogramos.También puedes leer: Hallan la construcción de madera más antigua del mundo Reciclaje de los escombros Una pregunta que surge a partir de la temática en cuestión es: ¿Los escombros pueden reciclarse al igual que otros materiales? Pues la respuesta es sí. Gran parte de los escombros pueden ser valorados a través del reciclaje mediante un proceso mecánico en el que se obtienen varios productos aptos para su utilización como materia prima. Una planta de tratamiento y reciclaje de escombros consiste en dos partes básicas: Una planta de reciclaje de escombros donde los residuos reciben procesos de tratamiento y recuperación. Un vertedero (sitio de disposición final) donde son llevados los escombros que no pueden ser tratados, debido a su toxicidad o peligrosidad, procedentes de los rechazos de las distintas etapas del proceso de tratamiento. Fuente: Ecología Verde