El Índice del Dominio del Inglés de EF analizó los resultados de 1,3 millones de pruebas de inglés que tomaron los usuarios de este centro de aprendizaje en 2018. La edad media de quienes se presentaron a la valoración fue de 26 años. El informe buscó comprender en qué países no angloparlantes se está desarrollando más el dominio del inglés. La mayoría de naciones de América Latina tiene un nivel bajo y en general el aprendizaje de este idioma disminuyó el último año, aunque esta región es una de las más uniformes en cuanto a las habilidades con esta lengua. En el mundo, los diez países no angloparlantes con mayor dominio del idioma inglés son: Suecia, Países Bajos, Singapur, Noruega, Dinamarca, Sudáfrica, Luxemburgo, Finlandia, Eslovenia, Alemania, Bélgica y Austria. Argentina encabeza el ranking latinoamericano con 57,58 puntos sobre 100. Es el único país de latinoamérica cuya clasificación es “alta”. El país austral se encuentra por debajo de otros como Polonia, Filipinas y Suiza, que encabezan el grupo de nivel “alto” de inglés. Después de Argentina, aparecen en la región Costa Rica (26), República Dominicana (37) y Uruguay (40) con una clasificación de “dominio moderado” del idioma. Un grupo en el que también están India, Nigeria y Hong Kong, además de Francia y España. La gran mayoría de países de la región como Chile, Brasil, Guatemala, Panamá, México, Perú, Colombia, Bolivia y Ecuador hablan un nivel “bajo” de inglés, con puntajes entre 48 y 52 puntos. Y los países que tienen un nivel “muy bajo” de inglés son Honduras, El Salvador, Nicaragua y Venezuela. Una clasificación que comparten con países del Medio Oriente, que según este estudio tiene “el dominio de inglés más bajo de todas las regiones y también el más errático”. El motivo por el que se vio una reducción del dominio del inglés en la región, se debe al desempeño de México y Brasil, pues los países más poblados de la región registraron un descenso en el aprendizaje de este segundo idioma. Además que América Latina todavía padece altos niveles de desigualdad económica, democracias frágiles y niveles de violencia inaceptables, todo lo cual debilita el desarrollo de una fuerza laboral capacitada. Sin embargo, uno de los hallazgos de este reporte fue que el mayor dominio de este idioma pasó de los 18-20 años a los 21-25 años. Esto indica que está mejorando la educación superior en la región. Esta investigación también demostró que la fluidez en el inglés está correlacionado con mayores ingresos, mejor calidad de vida y más facilidad para hacer negocio. Sin duda, saber un idioma diferente al lenguaje materno se presenta como una oportunidad para acceder a nuevas culturas e interactuar en un mundo globalizado. El inglés, en particular, está muy presente en los entornos de trabajo globales. Por: María José Vilac y Víctor Zabala.