"Los inversionistas tienen una mayor confianza en esos países, ven condiciones favorables para hacer negocios, potencial de crecimiento y un entorno más estable", le dice a BBC Mundo Mine Doyran, profesora de la Escuela de Negocios de la City University of New York (CUNY, por sus siglas en inglés). También puedes leer: Spotify aprieta el bolsillo de los usuarios: La estratégia para generar ganancias consistentes Al contrario, cuando los flujos de capital desde el exterior son esquivos, suele ser una señal de preocupaciones sobre la estabilidad económica, el entorno político o las perspectivas de crecimiento de un país. Pero siempre hay matices. No solo se trata de analizar cuánto subió o cuánto bajó la inversión extranjera a secas, ya que hay una cuestión aún más importante que los montos: el tipo de inversión. En América Latina, la inversión extranjera directa (IED) aumentó en 2024, marcando una subida de 7,1% respecto al año anterior, con un total de USD 189.000 millones (equivalente al 2,8% del Producto Interno Bruto de la región). Perú El caso de Perú es bastante singular. A diferencia de la tendencia regional, el mayor impulsor del crecimiento de la inversión extranjera fueron los aportes de capital, es decir, la llegada de fondos frescos desde el exterior, mientras que la reinversión de utilidades y los préstamos entre bancos cayeron. Perú es conocido como uno de los grandes receptores de inversión extranjera, señala Doyran, porque es una de las economías más abiertas de la región, especialmente en áreas como la minería, la infraestructura o la energía, en las que existen menos regulaciones que en otras naciones. También ha contribuido al aumento del 57% de la IED (que llegó a los USD 6.800 millones en 2024) la recuperación del sector minero y de los precios globales de las materias primas. México y Brasil México ocupa el segundo lugar de la lista con un aumento de la IED del 48% hasta alcanzar los USD 45.300 millones, la cifra anual más alta desde 2013. Una parte del aumento de la IED, señalan expertos, está relacionada con el "nearshoring" o la relocalización de empresas cerca del mercado estadounidense, en medio de las tensiones comerciales que existen entre la primera economía del mundo y China. Y, al mismo tiempo, contribuye el hecho de que los inversores han seguido confiando en el entorno comercial que ofrece el país. Según los datos de la CEPAL, la mayor parte del aumento de la IED se explica por la reinversión de utilidades de las empresas que ya operan en el país, seguida de los préstamos entre compañías. Por sectores, el manufacturero fue el mayor impulsor de las inversiones extranjeras en México el año pasado y Estados Unidos continuó siendo la principal fuente de entradas de IED en el país (con un aumento de 23%) en relación al año anterior, seguido de Japón y Alemania. En la actualidad, existe un cierto nivel de incertidumbre sobre los planes de inversión estadounidenses en México, ante la política del presidente Donald Trump de imponer, a partir del 1 de agosto, aranceles a los automóviles, el acero, el aluminio, las piezas metálicas y los tomates producidos en México. Pese a la incertidumbre, el Fondo Monetario Internacional (FMI), proyectó un crecimiento económico en México de 0,2% para este año, una estimación más positiva que la contracción prevista anteriormente. Por último está Brasil, donde la llegada capitales extranjeros aumentó un 14% hasta alcanzar los USD 71.000 millones, principalmente debido a la reinversión de utilidades de las empresas ya presentes en el país. El manufacturero fue el sector que más inversión extranjera atrajo en 2024, principalmente en el mercado de los derivados del petróleo, los biocombustibles y el coque (un material utilizado principalmente en la industria siderúrgica). También te puede interesar: Brasil refuerza su rol energético: inversiones de BP se multiplican con nuevo yacimiento "Es bueno que las inversiones aumenten en el sector manufacturero en Brasil y México", dice Doyran. Es una señal positiva, explica, porque la manufactura usualmente crea más empleos y esos empleos pueden generar más valor agregado a los productos. En el otro lado del ránking, los países donde más bajó la IED en 2024 fueron Argentina (-53%), Chile (-32%) y Colombia (-15%). Y en Centroamérica, por otro lado, las inversiones aumentaron en todos los países, destacando el caso de Panamá con un incremento del 36%. Fuente: BBC