La seguridad que aporta ha convertido a la tecnología blockchain en una herramienta imprescindible para las empresas y por ello su implantación no ha parado de crecer. Con el boom de las criptomonedas se dio a conocer la fiabilidad de la cadena de bloques, y esta característica ha hecho que su uso no pare de crecer en distintos entornos, desde los industriales hasta la gestión documental. Pero quizá sea menos conocido el término DLT que se refiere a las tecnologías de registro distribuido, por sus siglas Distributed Ledger Technology’, en inglés. Y Blockchain es un tipo de tecnología DLT. ¿Qué es una DLT? Distributed Ledger Tecnology o tecnologías de libro mayor distribuido, son un conjunto de procesos que permiten diseñar una base de datos descentralizada y gestionada por diferentes administradores. Por tanto, no existe un ordenador o servidor central que almacene los datos ni una sola persona que controle los datos que en ella se registran. Este sistema es más seguro que la tecnología de almacenamiento convencional, y más transparente, ya que su manipulación quedaría registrada, características que lo convierten en un sistema seguro y difícil de “atacar”. Dentro de las tecnologías de distribución existen distintos tipos de descentralización, que van desde sistemas en los que los núcleos locales tienen gran autonomía, otros en los que conviven núcleo (o núcleos) con varios nodos de apoyo, y por último aquellos que no tienen núcleo de control central. Estos últimos son los que se suelen incorporar en los sistemas de pago. Además, el acceso a estos registros puede ser público o privado, según el nivel de seguridad que se desee aplicar al sistema. DLT: información segura y a prueba de ciberataques Una DLT es una base de datos digital única gestionada por varios participantes que carece de una autoridad central y de la que existen varias copias, lo que ayuda a reducir costes ya que elimina los intermediarios, y a incrementar la trazabilidad de la información que manejan las empresas y organizaciones. Según define el Banco de España, esta tecnología es el resultado de combinar otras tres tecnologías: redes P2P, criptografía y algoritmos llamados de consenso. Aunque parece una tecnología nueva, las Distributed Ledger Technology no lo son. Desde hace años, muchas organizaciones implementaron el concepto de mantener sus bases de datos separadas en diferentes espacios para evitar robos de información o colapsos. Esto les garantiza un mínimo nivel de descentralización, aunque era poco seguro ya que mantenían una conexión a través de un sistema central. Ahora, los grandes avances de esta tecnología implican una descentralización total y favorece un intercambio de datos y una actualización simultánea de registros con procesos mucho más rápidos y eficaces. ¿En qué se diferencia la DLT de Blockchain? En realidad, la tecnología DLT engloba bajo su “paraguas” la tecnología Blockchain. Es decir, hay distintos tipos de DLT y Blockchain es uno de ellos, junto con otras llamadas Holochain o DAG, y cada una de ellas tiene sus propias particularidades. En este caso, se trata de registros que forman bloques. Cada bloque se cierra con una firma criptográfica, llamada “hash”, que funciona como una llave. El bloque cerrado pasa a formar parte de una cadena, y para abrir el siguiente bloque es necesario hacerlo con el hash del bloque anterior. De esta forma la información certificada que contiene cada bloque cerrado ya no se puede manipular. Beneficios de la tecnología DLT Las DLT, y por tanto, la cadena de bloques tienen cada vez más aplicaciones. No son unas simples bases de datos, son desarrollos verdaderamente innovadores que permiten disponer de un alto grado en transparencia, eficiencia, seguridad y automatización, en cada vez más sectores. Fuente: Telefónica