En el panel estuvieron presentes Paulina Pino, Gerente Comercial de la Bolsa de Valores Quito, Margarita Zambrano, Miembro de la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual y María Fernanda Corral, Presidenta y fundadora de Women for Women Ecuador. La participación de Elizabeth Grijalva, Directora del Área Legal de PwC Ecuador como moderadora del foro inició con una introducción sobre la realidad empresarial en materia de equidad de género. Grijalva puntualizó que “no es fácil reducir el problema, pero hay que abrir la puerta a la multidiversidad”. Además, incentivó a los empresarios presentes a tener espacios para conversar sobre diversidad y género. Explicó que, en la región, existen pocos avances en materia de género por el bloqueo cultural. Uno de los datos más impactantes expone que 240 millones de mujeres no logran tener los mismos derechos laborales que los hombres. “Necesitamos cambiar la forma en la que manejamos las compañías. Necesitamos líderes que hagan cambios”, sentenció la colaboradora de PwC, que le dió importancia a darle una voz y oportunidades a todo tipo de personas y minorías sexogenéricas. Las ponencias comenzaron respecto a la influencia de la diversidad y equidad de género en una empresa sostenible. Maria Fernanda Corral comentó que las empresas que establecen mejores políticas de género son más efectivas.”No hay nada más fundamental para el desempeño, que como nos vemos y nos tratamos”, resaltó en su ponencia, mientras instaba a generar un gran impacto desde las organizaciones, puesto que el desempeño es mejor en ambientes de diversidad. Ella prevé, mediante un estudio que si generamos paridad, el PIB mundial sube un 26%. Margarita Zambrano, por su parte, añadió que estas prácticas mejoran la salud mental entre los colaboradores, creando equipos más productivos. La demostración de la congruencia con prácticas de las políticas adecuadas permiten vivir el desarrollo desde la diversidad. Paulina Pino respondió al tema explicando cómo las empresas que se suman a la diversidad tienen mejoras a largo plazo. Además, citó cifras respecto al impacto de políticas de género en las organizaciones: las empresas con equidad en altos ejecutivos son más rentables en un 25%. Sobre las estrategias empresariales inteligentes, Paulina resaltó que solo el 7% tiene estrategia empresarial clara sobre equidad de género, por lo que se mantiene la tendencia de que las acciones concretas son limitadas en las organizaciones. Más adelante, Margarita profundizó en que las empresas deben compartir sus mejores políticas y prácticas. Para ello, deben estar vigentes y presentes mediante la unión de los colaboradores. También es importante compartir estas políticas con clientes internos y externos, y recalcó la “necesidad de buscar stakeholders que se adhieran a las políticas”. Por su parte, Paulina expresó que los equipos buscan ser parte y valorados de la misma manera en la empresa. Para ello, se necesita “tener conversaciones complicadas y afrontar las divergencias en los casos respectivos”. Por su parte, Maria Fernanda compartió que la Ley de Economía Violeta fue uno de los mejores avances en materia de género en el país. “Las diez primeras páginas son artículos desde 1957, que hablan sobre la importancia de la igualdad”, remarcó, explicando que las leyes existían pero nadie hacía hincapié en su cumplimiento. Para ella, deben haber controles de la alta gerencia respecto a la igualdad de género, por lo que se necesita un liderazgo decidido. Al hablar de desafíos y oportunidades, Paulina Pino profundizó en la necesidad de lograr mayores financiamientos. Dentro de su organización , existe un plan anual de capacitaciones, donde se expone que actualmente existen muchos retos. Maria Fernanda, por su parte, hizo un llamado a romper los estereotipos de género, tanto consciente como inconscientemente. Citó que algunos estudios revelaron que en las generaciones jóvenes, los hombres rechazan cada vez más la igualdad de género, ya que “es preocupante, porque mientras más desafíos, existen menos oportunidades”. También profundizó en el paradigma de que “lo que las mujeres ganan, es arrebatado de los hombres”. Bajo esta misma idea, la conversación no debe ser solo de mujeres. Por su parte, Margarita cree que la educación es vital en temas de género. “Hay que enseñar desde los más jóvenes e incluir a los hombres en las gestiones en pro de la equidad de género”, resaltó. Continuó con su cruzada por la educación retratando realidades donde se necesita apoyar a otras mujeres que no conocen sus derechos. Para finalizar, cada panelista realizó un mensaje final. Maria Fernanda hizo énfasis en que “cualquier cambio empieza con uno mismo. Hay que influir en cada lugar donde uno puede cambiar”, y que si quieres cambiar la cultura, es necesario cambiar el liderazgo. Margarita invitó a los asistentes a sembrar en los entornos, y llamó a las mujeres a formarse y prepararse para sumar más puestos en altos directorios.Paulina se mostró optimista con las cifras, ya que es una gran oportunidad de cambiar: “no hay que obligar, hay que generar una cultura de integración efectiva”, concluyó.