A pesar de los avances, sigue existiendo mucha desigualdad a nivel mundial: La diversidad, equidad e inclusión, deben tratarse como un tema serio dentro de la cultura de las organizaciones; puede tomar tiempo, pero empieza con los líderes y trabajando con todas las personas en el lugar de trabajo. ¿Por dónde empezar? El primer paso es comprender que todos tenemos sesgos inconscientes, como seres humanos, tendemos a juzgar por experiencias pasadas y por lo que hemos aprendido, por lo que es importante ser conscientes de ello y actuar. Algunos ejemplos son: Estos son solo algunos ejemplos de cómo los sesgos y, por tanto, no ser inclusivos, nos limitan en el trabajo, sin embargo, lo importante es identificarlos y actuar. Como líderes es nuestro deber actuar a favor de la inclusión, la clave está en ser empáticos y escuchar más a las personas, debemos entender que cada persona tiene una identidad, características propias y una historia que marca su forma de actuar. Dentro de las organizaciones, todos somos importantes para promover una cultura de inclusión, cada persona desde su lugar puede tomar acciones, como: Adoptar la inclusividad, además de ser lo correcto, trae grandes beneficios para los resultados dentro de las organizaciones. Las empresas con una diversidad superior al promedio tuvieron un mayor rendimiento sobre las ventas y el capital, y un 19% más de ingresos por innovación4. Además de ser correctos como personas y como líderes, ser diversos e inclusivos es lo correcto para las empresas. Por _ Ana Cristina Rivera, Gerente de Consultoría en RRHH de PwC Ecuador