Sin embargo, algunos de estos productos pueden contener sustancias conocidas como disruptores endocrinos, compuestos químicos capaces de alterar el funcionamiento normal del sistema hormonal. Durante la infancia, el organismo atraviesa etapas fundamentales de crecimiento y desarrollo, por lo que los niños son especialmente vulnerables a factores ambientales que puedan afectar procesos como el crecimiento, el metabolismo y la pubertad. ¿Qué son los disruptores endocrinos? Los disruptores endocrinos son sustancias químicas que pueden interferir en la producción, transporte o acción de las hormonas naturales del organismo. Entre los más conocidos se encuentran el bisfenol A (BPA), algunos ftalatos presentes en ciertos plásticos, pesticidas utilizados en la agricultura y compuestos presentes en determinados cosméticos y productos de limpieza. Aunque la exposición suele ser baja, el contacto con estas sustancias ocurre de manera frecuente a lo largo de la vida, lo que ha despertado un creciente interés científico sobre sus posibles efectos en la salud. ¿Por qué son importantes en pediatría? Diversos estudios sugieren que la exposición temprana a determinados disruptores endocrinos podría asociarse con alteraciones en el desarrollo hormonal, cambios metabólicos y trastornos del crecimiento. Si bien aún existen aspectos que continúan investigándose, los especialistas coinciden en la importancia de adoptar medidas preventivas para reducir exposiciones innecesarias durante la infancia. ¿Cómo reducir la exposición? Los padres pueden incorporar acciones sencillas en la rutina familiar, como: Priorizar alimentos frescos y reducir el consumo de ultraprocesados. Evitar calentar alimentos en recipientes plásticos. Utilizar recipientes de vidrio o acero inoxidable. Lavar adecuadamente frutas y verduras. Revisar las etiquetas de cosméticos y productos de higiene. Mantener una adecuada higiene de manos. Limitar el uso innecesario de pesticidas dentro del hogar. La importancia de los controles pediátricos Los controles médicos periódicos permiten evaluar el crecimiento, desarrollo y estado general de salud de los niños, además de orientar a las familias sobre nutrición, hábitos saludables y prevención de enfermedades. En la Clínica Integral del Niño y la Mujer del Hospital Vozandes Quito contamos con especialistas en Pediatría General, Cardiología Pediátrica, Cirugía General Pediátrica, Endocrinología Pediátrica, Gastroenterología Pediátrica, Hemato-Oncología Pediátrica, Infectología Pediátrica, Nefrología Pediátrica, Neumología Pediátrica, Neurología Pediátrica, Nutriología Pediátrica y Urología Pediátrica. Asimismo, ofrecemos nuestros Chequeos Estudiantiles, una alternativa práctica para evaluar el estado de salud de niños y adolescentes, promoviendo una cultura de prevención, bienestar y desarrollo saludable. Cuidar la salud infantil no solo implica tratar enfermedades cuando aparecen, sino también crear entornos seguros y acompañar el crecimiento de nuestros niños para que alcancen su máximo potencial. Por: Dra. Viviana Gonzalez, especialista en endocrinología pediátrica del HVQ