El 71% de las empresas anticipa aumentar su inversión en tecnologías emergentes y disruptivas para los próximos 12 meses. Es importante que estas iniciativas sucedan en el momento oportuno; cuando haga sentido, cuando las condiciones sean más favorables, y cuando los beneficios y los riesgo presenten un balance favorable. También te puede interesar: Disrupción tecnológica: ¿A qué innovaciones deben poner atención las empresas? El retorno de la inversión para iniciativas emergentes y disruptivas podemos ubicarlo en tres macro momentos: Pongamos como ejemplo a los servicios financieros y blockchain. El analista Forrester pronostica que este concepto -para no llamarlo tecnología- alcanzará su madurez entre tres y cinco años, en los que ayudará a procesos multi parte como compartir información de manera segura y auditable, prevención de fraude, y transferencia de valores tokenizados. Pero esto va más allá, al afirmar que el valor de blockchain, en caso de que que finalmente aporte valor con iniciativas concretas (fuera de pruebas piloto), no lo hará en la industria de retail, distribución, logística ni servicios financieros. Por otro lado, la inteligencia artificial aplicada para servicios conversacionales como los chatbots -presentes en el 20% de la banca- tiene un futuro más claro, menos riesgoso. Esto ayuda a lograr eficiencias en la atención al cliente, manejo de contenidos, y la personalización de las ofertas comerciales. La tecnología, especialmente las emergentes y disruptivas, deben ser abordadas desde una óptica de negocio, pensadas para resolver problemas y no para generar boletines de prensa sobre una aparente, más no real o comprometida, transformación digital. Por: Esteban Burbano de Lara, Vicepresidente, Noux