El concepto de upcycling se refiere a tomar un artículo que sería considerado un desecho y mejorarlo para volverlo útil, añadiéndole valor y nueva funcionalidad. Esta es una palabra común en varias industrias, como la moda y el mueble. En la construcción civil también se puede incorporar este concepto, haciendo recircular los residuos generados por la propia industria o incluso trayendo los que serían desechados de otras industrias para ser procesados e incorporados a las construcciones. También te puede interesar: Latinoamérica avanza en un plan regional de agricultura ante cambio climático Es el caso de transformar residuos agrícolas en materiales de construcción, dando un nuevo uso a los descartes, reduciendo el uso de materias primas y creando productos con excelentes características. Repensar el modelo económico lineal actual, donde la producción está directamente ligada a la extracción de los recursos naturales y su disposición al final de su vida útil, ha sido un tema destacado entre los debates en torno a un futuro más sostenible. De acuerdo con los principios de la Economía Circular, los residuos orgánicos de las ciudades y el campo podrían desviarse de los vertederos, la eliminación irregular o la incineración para convertirse en materia prima para la creación de productos antes de ser realimentados al ciclo biológico al final de su vida útil. Esto incluye la reutilización de mazorcas de maíz, bagazo de caña de azúcar, paja de arroz, trigo y soya, cascarilla de maní, plátano, pipas de girasol, celulosa y muchos otros, dependiendo de la cultura del lugar. La producción de granos sobrantes, generalmente trigo, arroz o cebada, se puede agrupar para crear sellos y aislantes altamente eficientes. Se han realizado varios estudios y experimentos con este residuo agrícola, calificándolo como un material potencial para la construcción de muros, con buenas características térmicas, acústicas e incluso estructurales. Además, existen varias investigaciones que demuestran que la reutilización de residuos de origen agrícola ayuda no solo a enfrentar el problema de la contaminación provocada por la explotación de materiales de construcción convencionales, como el cemento, sino también la preocupación ambiental de disponer los residuos en vertederos. También te puede interesar: La agricultura sostenible y la gestión de la calidad de aguas subterráneas Estos materiales creados también pueden tener viabilidad comercial y características que permitan compararlos con cualquier otro producto tradicional. En 2017, la empresa global de ingeniería ARUP desarrolló un estudio integral sobre las posibilidades de procesar los desechos agrícolas como materiales de construcción eficientes. Fuente: Plataforma Arquitectura