Durante la primera jornada de la Expo Construcción 2025, la arquitecta Andrea Alvarado, Directora de Bioclimática de Arch-Bio, dictó el taller “Diseño Bioclimático para Equipamientos de Alto Impacto”, una sesión práctica que invitó a repensar la manera en que se conciben los proyectos arquitectónicos en Ecuador. A través de una metodología basada en nueve pasos, Alvarado explicó cómo integrar las condiciones climáticas, la orientación solar, la ventilación natural y la elección de materiales sostenibles desde la fase inicial del diseño. La especialista destacó que el análisis de sitio es el punto de partida para cualquier proyecto bioclimático, pues permite comprender cómo influyen el sol, el viento, la topografía y el entorno construido en el desempeño térmico del edificio. “Diseñar con base en el clima y no contra él nos permite crear espacios más confortables y eficientes energéticamente”, señaló, subrayando que las certificaciones deben ser el resultado natural de un buen diseño y no el objetivo principal. Durante el taller, los asistentes participaron en un análisis interactivo de dos casos de estudio emblemáticos: el edificio Icon en Quito y las Torres Bellini en Guayaquil. A través de herramientas digitales, evaluaron factores como la radiación solar, el confort térmico y la ventilación cruzada, discutiendo soluciones para optimizar el rendimiento energético de cada construcción. Este ejercicio evidenció cómo el diseño puede adaptarse a las condiciones específicas de cada ciudad, desde el clima frío templado de la Sierra hasta el cálido y húmedo de la Costa. Alvarado concluyó que la arquitectura bioclimática no solo reduce el consumo energético, sino que también mejora la salud, el bienestar y la productividad de los usuarios. Su mensaje central fue claro: “La sostenibilidad no se añade al final del proyecto; se diseña desde el inicio”. Con esta visión, Arch-Bio impulsa una nueva generación de edificaciones que armonizan con su entorno y aportan a la construcción sostenible del país.