Es así que, el FMI situó la tasa de crecimiento mundial en 3,5% en 2022, tras haber alcanzado una del 6,3% en 2021, proyectando un menor ritmo de crecimiento en 2023, en torno al 3%. Mientras que, el crecimiento promedio de la región cerró en 3,9% en 2022 y se estima que se sitúe en 1,9% el próximo año. Estos elementos también tienen incidencia en la economía local. De acuerdo con el BCE, el PIB nominal del país, pasó de USD 106.166 millones en 2021 a USD 115.049 en 2022, y, se estima que cierre este año en USD 120.936 millones. Tanto el BCE como el FMI estiman tasas de crecimiento positivas para el país en 2023, en torno al 2,6% y 2,9%, respectivamente. En tanto que, para el 2024, Ecuador crecería en un 2,8% según el FMI. De acuerdo con el Servicio de Rentas Internas (SRI), el sector empresarial del país registró un crecimiento del 14,3% en sus ingresos, al pasar de USD 200.034 millones en 2021 a USD 228.692 millones en 2022. Durante los primeros seis meses de este año, por su parte, los ingresos crecieron en un 17,5%, alcanzando los USD 111.769 millones. Este ímpetu en el crecimiento de las ventas genera expectativas favorables para el sector empresarial de cara al cierre de año, a pesar de la ralentización de los negocios por elecciones anticipadas en el país. El mayor dinamismo de la economía ecuatoriana incidió de manera positiva en los indicadores del mercado laboral. Entre 2021 y 2022, la tasa de desempleo se redujo de 4,1% a 3,2%; mientras que, entre julio de 2022 y julio de 2023, la tasa cayó de 3,9% a 3,7%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). En este periodo, la calidad del empleo también evidenció progresos. Es así que, al cierre de 2022, el empleo adecuado creció en 2,1 p.p. hasta situarse en 36%. Asimismo, al mes de julio de 2023, el empleo adecuado alcanzó el 35,5%, es decir, 3,4 p.p. más frente a igual mes del año 2022. En materia de género, pese al desempeño favorable en el mercado laboral, se observa una reducción de la participación de la mujer. De acuerdo con el INEC, del total del empleo generado en 2022 (8.090.895 empleos), el 41,2% estuvo ocupado por mujeres, es decir, 1,1 p.p. menos que en 2021. Si se analiza la calidad de empleo también se observa una marcada brecha de género. Es así que, del empleo ocupado por mujeres en 2022, el 29,8% fue un empleo adecuado, mientras que, del empleo ocupado por hombres el 42,4% fue uno adecuado. Según la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros (Supercias), el sector societario registró USD 11.312 millones más en activos frente a 2021 (con corte al 14 de agosto de 2023), sumando USD 150.813 millones. Esta tendencia creciente también se mantuvo en las utilidades y en la recaudación tributaria por concepto de impuesto a la renta, que crecieron en USD 3.566 millones y USD 542 millones, respectivamente. A nivel sectorial, el 78% de las industrias del país registraron, en mayor o menor magnitud, tasas de crecimiento positivas. Las actividades de alojamiento y servicios de comida (12,2%), acuicultura y pesca de camarón (11,8%) y correo y comunicaciones (10,7%) fueron las actividades con los mayores niveles de crecimiento en 2022. Por el contrario, la pesca (excepto camarón) (-9,9%), refinación de petróleo (-4,9%), y de agricultura, ganadería, caza y silvicultura (-2,9%) fueron las actividades que registraron niveles de crecimiento negativo. De acuerdo con las previsiones del BCE, todas las industrias alcanzarán tasas de crecimiento positivas en 2023, y con mayor magnitud, las actividades relacionadas a la pesca (excepto camarón) (5,3%), construcción (4,5%) y alojamiento y servicios de comida (3,9%). Estas proyecciones se conectan con las expectativas de crecimiento de la economía para este año en 2,6%, sin embargo, esta cifra no incluye una previsión del efecto de elecciones anticipadas o llegada de fenómeno de El Niño. En 2022, el consumo de los hogares aumentó en 4,6% hasta alcanzar en términos nominales los USD 71.730 millones, y se estima que crezca en un 3,2%, lo que ascendería a USD 75.977 millones. Este hecho también reflejó un mayor dinamismo del crédito del sistema financiero nacional, uno de los principales promotores del consumo e inversión. Según la Superintendencia de Bancos, los desembolsos de crédito pasaron de USD 31.803 millones en 2021 a USD 37.892 millones en 2022, lo que equivale a una tasa de crecimiento del 19,1%. Mientras que, entre enero y mayo de 2023, esta tendencia se mantuvo en torno al 32,7% frente al mismo periodo de 2022, lo que impulsa el crecimiento económico. También te puede interesar: Ecuador Productivo El mayor dinamismo en la economía, también estimuló el crecimiento de precios por segundo año consecutivo. Según el INEC, en diciembre de 2022, la tasa de inflación se situó en 3,74%, mientras que, en igual mes de 2021 esta tasa estuvo en 1,94%. En julio de este año, la tasa de inflación se ubicó en 2,07%, lo que marca perspectivas favorables en la demanda y producción de los bienes y servicios de la economía, al mantenerse estabilidad en precios a niveles deseables de inflación en una economía. El escenario mundial, caracterizado por la incertidumbre y los sucesos locales como las elecciones anticipadas, llegada de El Niño y los niveles de inseguridad, marcarán las expectativas de crecimiento para este y el próximo año. Frente a ello, el desempeño de manera coordinada de las instituciones públicas (gestión pública), financieras (crédito) y de las entidades privadas (inversión privada) serán clave para sortear estos desafíos, con un resultado que impactará en el bienestar mediante la generación de empleo e ingresos en los hogares. Por: Juan Carlos Zabala A. y Jonathan Guamán Ch., Ekos Research