Bajo el título “Dinámica de los mercados de carbono para una economía baja en emisiones: desafíos y oportunidades en la nueva geopolítica global”, Nicastro subrayó la transversalidad del cambio climático dentro del concepto de sostenibilidad. “Los impactos físicos del clima afectan nuestras cadenas alimentarias, nuestras ciudades, nuestras comunidades y nuestros recursos. Y no es solo un problema ambiental: tiene implicaciones sociales, económicas y financieras”, afirmó. Nicastro explicó que la humanidad enfrenta dos metas clave: reducir en un 45% las emisiones globales de CO₂ para 2030 y alcanzar la neutralidad en 2050, si se quiere limitar el calentamiento a 1,5 °C. Sin embargo, alertó que en 2024 se sobrepasó por primera vez ese umbral de 1,5 °C, una situación que estaba prevista para finales de la década. “Estamos detrás del cronograma. Necesitamos acelerar las acciones”, dijo, destacando los eventos extremos que ya se sienten en todo el planeta. El vicepresidente de StoneX-Danec describió un panorama complejo: los mercados de carbono, aún fragmentados y diversos, se están desarrollando con marcos regulatorios diferentes en cada país. “Brasil acaba de lanzar un sistema de comercio de emisiones, Chile un impuesto al carbono, Colombia también. Pero cada uno va por su lado, lo que genera confusión y dificultad de implementación”, explicó.