Edesa fue una de las primeras cuentas que me confiaron para administrar; claro yo era solo un pasante, pero desde ese momento supe que esa era la empresa para mí", señaló. Por ello, en 1981 su oficio jurídico lo vinculó en sesiones importantes de Edesa y su entusiasmo y desempeño le mereció la confianza de los ejecutivos para que participe en las reuniones de Directorio de la empresa. El tiempo hizo lo suyo: en 1988 ya era parte de la nómina de Edesa, con el cargo de Gerente Administrativo. El ejecutivo se empodera de su historia personal y la de la compañía, porque conoce paso a paso cómo se forjó, sus momentos de gloria, las horas en las que se tomó decisiones fuertes y de cómo se convirtió en una de las firmas más respetadas de Ecuador, en el sector de porcelana sanitaria, grifería, bañeras y complementos. El ejecutivo reconoció que Edesa es una de las industrias más grandes del mundo en su rama de actividad. "Hay pocas industrias del tamaño de Edesa”, señaló. Por ello, se siente orgulloso de ser el más alto ejecutivo de una empresa que ha cumplido sus objetivos. Visionario y objetivo El ejecutivo tiene otra cualidad: es un hombre de objetivos. Y los cumple. Primero se planteó trabajar en Edesa y lo logró. Su segundo desafío fue hacer carrera en la compañía. Una empresa ambiciosa Edesa se constituyó con inversión venezolana y ecuatoriana, nació con una estructura pequeña, que se desarrolló rápidamente, a pesar de que compitió localmente con multinacionales. Un líder perseverante El CEO reflexiona que un líder descubre su forma de trabajar. No hay nada escrito ni un manual a seguir, y todo depende de las creencias y valores personales.