Revisa algunos momentos icónicos de su vida: Diana de Gales e Isabel II en agosto de 1987 en Clarence House, Londres Desde su llegada a la familia real británica a principios de los años ochenta, Diana Spencer se convirtió en un miembro fundamental de los Windsor, en el más perseguido y fotografiado de todos ellos, en una trayectoria vital que se perpetúa en el siglo XXI, cuando han pasado más de 20 años de su muerte y cuando, este primero de julio, habría cumplido 60. Antes de entrar a formar parte de la familia real británica, Diana era una ayudante de escuela infantil que vivía con varias amigas en Londres En la imagen, una joven Diana de 19 años en noviembre de 1980, cuando se dirigía a su apartamento. Entonces ya era carne de persecución por parte de los fotógrafos, que rápidamente descubrieron su vinculación con Carlos de Inglaterra. El 24 de febrero de 1981 se anunciaba el compromiso entre Carlos de Inglaterra y lady Diana Spencer Él tenía 30 años y ella 19. Las imágenes del momento, con ella vestida de azul, el mismo color de su anillo de compromiso, y él situado un par de escalones por encima de ella, dieron la vuelta al mundo. El 29 de julio de 1981 la catedral de San Pablo de Londres vio sellarse una historia de amor que no llegaría a buen puerto Los recién casados se besan en el palacio de Buckingham ante miles de personas allí congregadas y ante más de 750 millones que lo vieron por televisión en 74 países. Solo en Reino Unido, donde el día se declaró festivo nacional, casi 30 millones la siguieron por televisión a través de la BBC. La popularidad de Diana subió hasta los cielos tras su boda Allá donde iba, allí se congregaban inmensas multitudes. Era la consorte del príncipe de Gales, pero su protagonismo siempre era mucho mayor que el de su esposo, pese a su inicial timidez. En las tareas solidarias, los niños se convirtieron en el primer punto de acercamiento para Lady Di Aquí, en abril de 1991 con un bebé seropositivo en Sao Paulo, Brasil. Estuvo con niños enfermos, excluidos o heridos de Guerra en India, Sarajevo, Pakistán o Nueva Zelanda. La llegada de sus hijos fue un gran acontecimiento institucional y personal para la princesa Desde pequeños quiso llevarlos consigo en giras y eventos oficiales, y trató de darles toda la normalidad que ni ella (hija de padres divorciados e intensamente peleados) ni sobre todo el príncipe Carlos habían tenido en su infancia. Aquí, los cuatro en Venecia, durante una gira de dos semanas por Italia a bordo del yate real 'Britannia' el 5 de mayo de 1985. En 1993, Diana visitó con sus hijos Thorpe Park, un parque de atracciones cercano a Londres Aunque acompañada de sus guardaespaldas, no dudó en montarse en las atracciones con Guillermo y Enrique, a los que siempre trató de dar una vida lo más cercana a la normalidad. El 11 de febrero de 1992, pocos meses antes de anunciarse su separación del príncipe Carlos, la princesa posó sola en un banco ante el Taj Mahal, en Agra, India Carlos estaba en una reunión en Bangalore pero Diana se decidió a posar en el monumento al amor, en una imagen que ella misma sabía que era muy significativa, en la que se la ve muy delgada (padeció graves trastornos alimenticios) y triste. En noviembre de 1995 Diana dio una entrevista al programa 'Panorama', de la BBC En la charla, Diana dejó en entredicho su matrimonio y su relación con la familia real. “No quiero piedad, tengo más dignidad que todo eso”, dijo, además de la célebre: “Éramos tres en este matrimonio. Estaba un poco abarrotado”. Fuente: El País