El propósito es crear conciencia entre gobiernos, empresas y ciudadanos sobre la escasez de recursos energéticos, la presión ambiental y la importancia de adoptar hábitos más sostenibles. Contexto actual: consumo, cambio climático y eficiencia De acuerdo con la International Energy Agency (IEA), la demanda total de energía aumentó 2.2% en 2024 respecto al año previo, una cifra superior al promedio de los últimos diez años. Además, más del 60 % de la electricidad mundial proviene todavía de combustibles fósiles, un tipo de energía que genera contaminación atmosférica, destruye ecosistemas y acelera el cambio climático. También puedes leer: Canoas solares para desplazarse en la Amazonía ecuatoriana La eficiencia energética se considera uno de los pilares para afrontar la crisis del clima, ya que según la IEA, duplicar la tasa global de mejora en eficiencia permitiría avanzar significativamente hacia las metas de reducción de emisiones. Buenas prácticas para reducir el consumo de energía - Ajustar la climatización: Reducir un grado la calefacción o subir un grado el aire acondicionado podría disminuir el consumo de energía doméstica entre 7% y 10%. - Desconectar aparatos en standby: Estudios indican que el consumo fantasma puede representar hasta un 7 % del uso residencial de electricidad. - Mejorar aislamiento y sellado térmico: Mantener puertas y ventanas bien selladas permite reducir pérdidas de calor y ganar en eficiencia. - Optar por iluminación y equipos eficientes: Utilizar bombillas LED, electrodomésticos con etiqueta energética y tecnologías smart ayuda a optimizar el uso. - Fomentar movilidad y hábitos sostenibles: Priorizar transporte público, caminar, usar bici o cambiar el vehículo por uno eléctrico contribuye al ahorro de energía en el sector transporte. Fuente: Econoticias, National Geographic, International Energy Agency (IEA).