Pero en Ecuador, como en muchos países latinoamericanos, esta jornada aún no logra movilizar una transformación de fondo. ¿Podemos seguir ignorando el problema cuando, según estimaciones del Ministerio del Ambiente, cada ecuatoriano utiliza entre 150 y 200 bolsas plásticas al año? Eso significa más de 2.500 millones de bolsas utilizadas anualmente en el país. También puedes leer: MARURI: Una trayectoria de excelencia que ha puesto al Ecuador en lo más alto de la creatividad global El plástico, aunque útil, tiene una huella ecológica profunda: una bolsa puede tardar entre 150 y 500 años en degradarse, y muchas terminan en ríos, océanos o rellenos sanitarios saturados. No se trata solo de conmemorar, sino de actuar con urgencia y responsabilidad. ¿Por qué seguimos usando tantas bolsas plásticas en Ecuador? De acuerdo con la investigación realizada por la Red de Plásticos del Ecuador y el INEC en el año 2022, cerca del 24% del plástico que se produce dentro de Ecuador son envases y empaques desechables como bolsas, sorbetes y envolturas. A pesar de que en 2020 se aprobó la Ley Orgánica para la Racionalización, Reutilización y Reducción de Plásticos de un Solo Uso, su aplicación ha sido poco homogénea a nivel municipal. En este momento menos del cuarenta por ciento de los gobiernos locales cuentan con ordenanzas complementarias y solo algunos persiguen su fiscalización real. Lo más preocupante es sumarle la falta de opciones económicamente accesibles: en el caso aislado urbano donde algunos comercios han migrado a fundas reutilizables hay un avance, sin embargo, en mercados populares y zonas rurales lo barato y fácil aún gana. ¿Qué están haciendo otros países que Ecuador podría adaptar? Chile fue el primer país sudamericano en prohibir completamente la entrega de bolsas plásticas en el comercio (Ley N° 21.100, vigente desde 2018). En sus primeros dos años, logró eliminar más de 5.000 millones de bolsas. Colombia, a través de su impuesto a las bolsas (2016), logró una reducción del 35% en el consumo en los primeros dos años de aplicación. Y en 2022 dio el siguiente paso con la Ley 2232, que fija plazos para eliminar progresivamente los plásticos de un solo uso. Francia, por su parte, ha prohibido bolsas plásticas y utensilios de plástico no compostables desde 2020, y obliga al uso de materiales reciclables o biodegradables. Ecuador puede aprender de estos casos, adaptándolos a su realidad: avanzar hacia una normativa nacional coherente, que incluya sanciones, incentivos, alternativas viables y educación ciudadana continua. ¿Qué efectos tiene el plástico en el ambiente y la salud? Las redes de pesca, las líneas, las bolsas de plástico y varios materiales plásticos constituyen el 80 por ciento de los desechos marinos. Según lo mandado por la UNESCO, se estima que alrededor de 100 mil mamíferos marinos y un millón de aves mueren anualmente por enredos o ingestión de plástico. En Ecuador, investigadores de la Universidad San Francisco de Quito descubrieron microplásticos en el 94 por ciento de las muestras de agua recolectadas de ríos urbanos como Machángara y Monjas durante su estudio de 2023. Una preocupación creciente son los microplásticos que contaminan los productos alimenticios. Partículas de plásticos ya han sido detectadas en miel, camarones, sal e incluso agua embotellada (EFSA, 2021). Si bien los efectos a largo plazo siguen siendo inciertos y están bajo investigación, existen preocupaciones sobre la interferencia en el sistema endocrino y reproductivo en humanos. ¿El reciclaje es suficiente o es hora de repensar el sistema completo? Desde una perspectiva global, solo el nueve por ciento de los plásticos producidos ha sido reciclado según la OCDE (2022). Además, los datos del Banco Mundial y del Ministerio del Ambiente muestran que en Ecuador este número es aún menor al 6%. El reciclaje no puede ser la única estrategia. Se necesitan políticas basadas en el principio de jerarquía: Rechazar lo innecesario Reducir el consumo Reutilizar y Reparar Reciclar como última opción Por último, para Ecuador es importante adoptar las responsabilidades extendidas del productor, como hacer que las empresas cubran el costo relacionado con la recolección y tratamiento de los desechos de productos después de la venta, incluyendo la publicidad y el seguimiento de los excedentes en los puntos de venta nacionales. También te puede interear: Ecuador desafía la suspensión de Perú y toma acciones por la pitahaya Economía circular: ¿cómo avanzar desde nuestras ciudades? El modelo de economía circular es la alternativa más sólida para una gestión sostenible de recursos. Pero los desafíos son enormes: Falta de datos: el último informe nacional confiable sobre residuos sólidos urbanos data de 2017. Fragmentación institucional: no existe coordinación efectiva entre los 221 municipios del país. Invisibilización de recicladores: más de 20.000 recicladores de base trabajan sin protección legal ni reconocimiento formal. Infraestructura deficiente: apenas 1 de cada 5 municipios cuenta con centros de acopio en funcionamiento adecuado (MAATE, 2023). Educación ciudadana intermitente: las campañas no son constantes ni adaptadas a las realidades locales. Una verdadera transición circular en Ecuador debe contemplar: Sistemas diferenciados de recolección puerta a puerta. Red de centros de recuperación de materiales. Formación e inclusión de recicladores con enfoque de derechos. Apoyo tributario a empresas que innoven en envases y empaques.