Durante la Ekos Cumbre de Sostenibilidad ESG 2025, se desarrolló una charla de alto nivel sobre los retos fiscales en un contexto global cambiante. Con la participación de Damián Larco, Director General del Servicio de Rentas Internas; Mariela Zambrano, Gerente Senior de Impuestos de Nestlé Ecuador; e Iván Triviño, Director de Impuestos de PwC Ecuador; y bajo la moderación de Pablo Aguirre, Socio Líder de Consultoría Legal y Tributaria de PwC Ecuador, el encuentro abordó cómo la política fiscal debe reinventarse para alinearse con la transformación digital, la eficiencia operativa y los compromisos ESG. Damián Larco destacó que, pese a los desafíos económicos de 2024, el SRI logró recaudar más de USD 7.000 millones y ahora se enfoca en una reingeniería institucional: “Vamos a impulsar reformas organizacionales para que la gestión se concentre en el core del negocio: la recaudación”. Además, anunció el fortalecimiento del programa ORIÓN, una ambiciosa estrategia de transformación tecnológica para cerrar brechas como la de inscripción y veracidad tributaria. “La tecnología debe ayudarnos a anticipar, sugerir y facilitar el cumplimiento fiscal”, subrayó. Desde el sector empresarial, Mariela Zambrano enfatizó la necesidad de una relación más colaborativa entre la administración tributaria y las compañías. “Nuestro enfoque es de servicio. No podemos pagar ni un centavo más ni un centavo menos. Para ello, la estandarización de auditorías y procesos es clave”, señaló, destacando los beneficios de la robotización en la gestión de créditos fiscales. Por su parte, Iván Triviño remarcó que “el éxito empresarial ya no se mide sólo en rentabilidad, sino en cómo sus decisiones fiscales impactan al medio ambiente y los stakeholders”. Uno de los consensos fue la urgencia de reducir la brecha de habilidades. Según una encuesta global citada por Aguirre, el 95 % de los ejecutivos fiscales reconocen no estar plenamente preparados para las exigencias actuales. “No es una debilidad, es una oportunidad. Si no la cerramos, nos puede salir caro”, advirtió Triviño. El mensaje fue claro: la función fiscal debe pasar de ser una unidad operativa a un eje estratégico de sostenibilidad empresarial.