1. Bioestimuladores: menos volumen,más regeneración La estética facial se aleja del “relleno visible” y avanza hacia tratamientos que estimulan la producción natural de colágeno y elastina. Bioestimuladores como ácido poliláctico, hidroxiapatita cálcica, policaprolactona y polinucleótidos ganan espacio porque ofrecen resultados progresivos, más naturales y enfocados en calidad de piel. La tendencia responde a un consumidor que busca verse descansado, no transformado 2. Tensado no quirúrgico Láser, radiofrecuencia y ultrasonido ganan protagonismo para tratar flacidez sin cirugía, con resultados naturales y menor tiempo de recuperación. También te puede interesar: Medicina regenerativaLa detección temprana puede cambiar futuro renal de un paciente 3. Medicina regenerativa Exosomas, PDRN y polinucleótidos crecen como tendencia para reparación y rejuvenecimiento cutáneo, aunque requieren evidencia clínica y regulación rigurosa.