El estudio advierte que el endurecimiento de las políticas migratorias y el aumento de las deportaciones podrían reducir el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense en hasta un 0,8 % durante 2025. El análisis, elaborado por economistas del organismo entre ellos Pia Orrenius, modeló cinco escenarios diferentes sobre la disminución de la inmigración, concluyendo que el mayor efecto recaerá en el crecimiento económico. De forma complementaria, también se prevé un ligero aumento de la inflación como consecuencia de estas medidas. El peso económico de los flujos migratorios La investigación subraya que la principal causa del impacto económico no serían las deportaciones masivas per se, sino la reducción en la llegada de inmigrantes a través de la frontera sur, que explicaría el 93 % de la pérdida de crecimiento proyectada. Desde que Donald Trump retomó su campaña con una agenda migratoria más estricta, se ha observado una caída significativa en los cruces fronterizos. A esto se suma una ofensiva del gobierno para acelerar deportaciones y eliminar protecciones legales para trabajadores extranjeros, lo que también ha incentivado las salidas voluntarias. También puedes leer: Guerra comercial se intensifica: Trump golpea a Canadá con aranceles del 35% y amenaza al mundo con tasas de hasta 20% El escenario más drástico: pérdida de hasta 1,5 % del PIB para 2027 Uno de los modelos planteados en el estudio denominado “deportación masiva” proyecta la expulsión de un millón de inmigrantes anualmente hasta 2027. De cumplirse este escenario, el crecimiento anual del PIB caería 0,9 % hacia finales de 2025, y 1,5 % hacia el cierre de 2027. Este tipo de medidas tendrían un efecto prolongado en la fuerza laboral, afectando sectores que dependen de trabajadores migrantes, como la agricultura, la construcción, los servicios y la manufactura. Crecimiento desacelerado para EE.UU. En línea con estas proyecciones, *los economistas encuestados por Bloomberg estiman que la economía estadounidense crecerá solo un 1,5 % en 2025*, tras haber registrado tasas cercanas al 3 % en 2023 y 2024. Este enfriamiento se atribuye no solo al endurecimiento migratorio, sino también al entorno de tasas altas y una inflación aún persistente.