El verano está aquí y nuestra piel lo sabe. Es tiempo de ir a la playa o a lugares al aire libre con familia o a amigos y disfrutar del sol a plenitud. Preparándose para eso, muchas personas optan por depilarse el cuerpo para lucirlo. Y aunque parezca que esta es una decisión estética sin consecuencias, hay que considerar varios aspectos antes de combinar la depilación con el bronceado. “La depilación y la exposición a los rayos ultravioleta son controversiales”, dice el Dr. Jorge Bonifaz, dermato-oncólogo. Este procedimiento para eliminar los vellos, explica el especialista, suele dejar la piel irritada y, por tanto, más propensa a mancharse con el sol. Sobre todo cuando se ha optado por la depilación con cera. De ahí que su primera recomendación es hacerla, al menos, 72 horas antes de exponerse a la radiación. “Es mejor, además, no hacerlo en casa, sino con un profesional”, acota Victoria Burbano, Gerente General y dermocosmiatra de Cóccole. Ella indica que es preferible hacerse una depilación con láser, por ejemplo, en invierno, pues la piel queda sensible. Incluso recomienda primero una prueba para ver si este tipo de depilación es la más adecuada: si no deja ronchas en la piel, puntitos u otro tipo de reacción alérgica. La Dra. Burbano también aconseja seguir esta rutina: antes de depilar, exfoliar. Esto con el fin de eliminar las células muertas y hacer que el bronceado luzca mejor y dure un poco más. Para eso propone usar un exfoliante casero hecho con tres cucharadas de café, con un chorrito de aceite de oliva o aceite de coco, y una cucharada de azúcar morena. También te puede interesar: La era de la cirugía estética sin bisturí Para el Dr. Bonifaz, las cámaras de bronceado deben evitarse lo más posible, ya que son consideradas cancerígenas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) respalda su criterio: “Los cánceres de piel están causados principalmente por la exposición a la radiación ultravioleta, ya sea del sol o de fuentes artificiales como las camas de bronceado”. LA OMS ADVIERTE: “Los efectos agudos de la radiación ultravioleta pueden ser: daños en el ADN, quemaduras solares, reacciones fototóxicas y fotoalérgicas e inmunodepresión, que puede considerarse un factor de riesgo de cáncer y dar lugar a la reactivación de virus (por ejemplo, el del herpes labial)”. Cuidados durante y después del bronceado El uso del protector solar es una recomendación básica en la que coinciden ambos expertos. El factor de protección solar recomendado (SPF) es 50 y su reaplicación debe hacerse cada dos o tres horas, en todo el cuerpo, incluyendo cuello y orejas. El Dr. Bonifaz aconseja tratar de permanecer bajo sombra la mayor parte del tiempo: usar sombrillas y sombreros de ala ancha. En cuanto al tiempo de exposición, su medida ideal es entre 15 y 20 minutos. “Sobre todo si se está bajo el sol del mediodía. Y no solo por el riesgo cancerígeno, sino también por los golpes de calor que derivan en una insolación”. Por otra parte, si se quiere conseguir un bronceado más pronunciado, la Dra. Burbano sugiere usar aceites bronceadores (disponibles en farmacias) antes de colocar el bloqueador. El Dr. Bonifaz, en cambio, asegura que no se recomiendan tanto. Con lo que sí concuerdan plenamente los expertos es con la hidratación durante y después del bronceado. Es necesario tomar entre dos y tres litros de agua al día. Para que la piel no se descame enseguida, la Dra. Burbano indica el uso hidratantes durante la noche, después de haber estado en el sol. “Una crema de úrea es recomendable, igual que el acite de almendras”. Su colega añade la aplicación de cremas antioxidantes con vitamina C, que ayudan a reparar la piel del rostro y sirven para darle un glow (brillo) renovado. El uso de las cremas hidratantes, así mismo, debe hacerse dos veces al día (en la mañana y en la noche), después de la ducha. A estos cuidados, la especialista de Cóccole suma una limpieza facial post-veraneo. Los poros, explica, se abren y acumulan células muertas que es prudente retirar. “Esto se puede hacer una semana y media después del viaje para darle oxigenación, para que la piel se renueve, para que no se vea opaca”. Por: Fernada Mejía