A través de proyectos sostenibles que promueven el acceso a alimentos, la nutrición adecuada y el desarrollo integral de las comunidades. Resiliencia que alimenta: proyectos que transforman comunidades rurales en América Latina “Ayuda en Acción impulsa en América Latina proyectos de reactivación económica y resiliencia alimentaria dirigida a comunidades rurales especialmente vulnerables. En El Salvador, en municipios como Masahuat, la organización trabaja para fortalecer la autonomía económica de las familias, especialmente de las mujeres. Este impacto se refleja en historias como la de Maritza Flores, que tras incorporarse a un proyecto de Ayuda en Acción, pasó de depender de ingresos irregulares para acceder a alimentos a producir hortalizas ecológicas en su propia comunidad, mejorando la alimentación de su familia y generando ingresos mediante la venta local. Casos como este, hay muchos otros, y forman parte de una realidad compartida por miles de personas y familias que, gracias al acompañamiento de organizaciones de desarrollo, han fortalecido sus medios de vida, recuperar su seguridad alimentaria y construir oportunidades sostenibles que contribuyen a su bienestar”. También te puede interesar: Hambre Cero: avances que no alcanzan y una agenda ESG que ya es de negocio Alianzas, capacitación y agua segura: la estrategia de Tonicorp con impacto social “Desde 2021, Arca Continental y Tonicorp impulsan el programa Líderes Comunitarios con Enfoque en Nutrición y Fomento Productivo, una iniciativa orientada a combatir la Desnutrición Crónica Infantil (DCI) a través de un trabajo territorial, comunitario y sostenible. La intervención se desarrolla en la provincia de Bolívar, donde la prevalencia de DCI, en la actualidad, alcanza el 19,3% en niños menores de 2 años (ENDI). Esta iniciativa se basa en cuatro pilares: 1) Alianzas estratégicas multisectoriales, 2) Capacitaciones en áreas con alta prevalencia de DCI, 3) Comunicación para el cambio social y de comportamiento para la prevención y reducción de la DCI 4) Programa de WASH (acceso a agua limpia y segura). En este marco, la implementación del enfoque WASH ha generado avances concretos. Se instalaron 10 sistemas de cloración de agua en comunidades priorizadas, beneficiando a más de 5.000 personas mediante el acceso a agua segura para el consumo humano, contribuyendo así a la mejora de las condiciones de salud y bienestar comunitario. Actualmente, el programa cuenta con 212 líderes comunitarios, de los cuales más del 70% son mujeres, lo que refleja el rol clave del liderazgo femenino en el desarrollo local. Mediante los procesos de réplica impulsados por las propias lideresas y líderes comunitarios en sus territorios, más de 3.500 personas han sido sensibilizadas, ampliando el alcance y el impacto del programa a nivel territorial”.