Más ecuatorianos ingresan al sistema crediticio De acuerdo con el estudio, cada semestre alrededor de 230.000 personas acceden por primera vez a un crédito formal en el país. Este ingreso sostenido al sistema financiero representa, en promedio, USD 490 millones semestrales en primeros créditos, con un monto promedio cercano a los USD 2.100 por operación. El análisis destaca que este primer contacto con el sistema crediticio se ha convertido en una puerta de entrada hacia nuevas oportunidades económicas, especialmente para sectores tradicionalmente excluidos del financiamiento formal. También puedes leer: Los inventos que redefinieron el año 2025, según TIME Brecha de género: mayor acceso femenino, pero con montos más bajos Uno de los hallazgos relevantes del estudio es el comportamiento diferenciado por género. Durante el primer semestre de 2025, la tasa de inclusión financiera fue mayor en mujeres (4,7%) que en hombres (3,5%), lo que evidencia un avance en el acceso femenino al crédito. Sin embargo, persiste una brecha en los montos otorgados: mientras el crédito promedio para mujeres fue de USD 1.965, en el caso de los hombres alcanzó los USD 2.374, reflejando diferencias en capacidad de endeudamiento o en la valoración de riesgo crediticio. El comercio lidera el acceso al primer crédito Por actividad económica, el sector comercio se posicionó como el principal destino de los primeros créditos durante el primer semestre de 2025. Este comportamiento confirma el rol del comercio como uno de los motores de inclusión financiera, especialmente entre microemprendedores y pequeños negocios que requieren capital inicial para operar o expandirse. Crédito formal y resiliencia económica Más allá del acceso, el estudio subraya el impacto estructural del crédito formal en la economía de los hogares. La evidencia muestra que contar con financiamiento regulado mejora la capacidad de inversión en educación, salud y emprendimientos productivos, fortaleciendo el empleo y el crecimiento de ingresos. Asimismo, el acceso a crédito, ahorro y seguros incrementa la resiliencia económica de los hogares, permitiéndoles enfrentar choques imprevistos, como emergencias médicas o crisis económicas, sin recurrir a mecanismos informales de alto costo. En este sentido, la inclusión financiera actúa como una red de protección social, reduciendo la vulnerabilidad y promoviendo estabilidad a largo plazo. También te puede interesar: Software empresarial: El nuevo núcleo operativo de las compañías en 2025 Un sistema en expansión con desafíos pendientes El estudio concluye que, aunque Ecuador ha logrado avances sostenidos en inclusión crediticia, persisten desafíos como la reducción de brechas de género en montos otorgados y el fortalecimiento del acceso a crédito productivo de mayor escala. No obstante, la dinámica observada entre 2023 y 2025 confirma que el primer crédito sigue siendo un punto de inflexión para miles de ecuatorianos en su integración al sistema financiero formal. Fuente: Observatorio del Crédito de Aval.