La Kumbre de Sostenibilidad 2026 cerró con una idea clara: la sostenibilidad ya no puede quedarse en el discurso. Tiene que medirse. La presentación del Ecuador Sustainable Index 1000 (ESI-1000), liderado por Grupo Ekos junto a INCAE Business School, marcó ese cambio de lógica. Jaime García, Director de Impacto y Sostenibilidad de INCAE, abrió la conversación dejando algo claro: esto no se trata de premios, se trata de evidencia. El índice analiza a las 1.000 empresas más grandes del país a través de una metodología estructurada -una encuesta de 40 preguntas codificadas y un modelo estadístico robusto- que permite evaluar dimensiones ambientales, sociales y de gobernanza. No es solo levantar información, es convertirla en datos comparables, en señales concretas de avance o estancamiento. En esta edición participaron más de 130 empresas, con más de 50 nuevas incorporaciones frente al año anterior. Un dato que marca tendencia: 6 de cada 10 son empresas nacionales. Los resultados dibujan un país en proceso y Jaime los resaltó. “Cerca del 50% de las empresas se encuentran en niveles medios de sostenibilidad, un 22% ha logrado niveles altos y un 9% ya se posiciona como referente”, menciona. Del otro lado, un 8% evidencia rezagos que obligan a replantear su forma de operar. El desempeño no es homogéneo. Lo social lidera, especialmente en condiciones laborales. La gobernanza avanza, con la transparencia como uno de sus pilares más sólidos. Pero el reto sigue estando en lo ambiental, sobre todo en innovación y en la forma de generar valor sostenible. El mensaje de fondo es incómodo, pero necesario: no basta con hacer esfuerzos aislados. La sostenibilidad exige transformación. El cierre, a cargo del Dr. Ricardo Dueñas, CEO de Grupo Ekos, llevó esa idea más lejos. No fue un cierre ceremonial. Fue un llamado. Ricardo Dueñas, CEO Grupo Ekos El ESI-1000 -mencionó- no es un ranking ni una meta cumplida. Es un punto de partida. “Una herramienta para dejar atrás la intuición y empezar a decidir con información. Para entender que las brechas no son fallas, sino oportunidades de moverse mejor, más rápido, con más claridad”. También dejó algo que atraviesa toda la Kumbre: la sostenibilidad no es opcional. Es la condición para competir, para crecer y para sostenerse en el tiempo. Y en un entorno que ya no espera, medir es una forma de hacerse responsable.