Es indispensable precisar que enfrentarse a una decisión tan radical como renunciar a nuestro trabajo por salud mental no significa hacerlo por tener simplemente un mal día o un impase con alguien de tu equipo, eso lo vivimos todos de manera esporádica y es completamente sobrellevable. Me refiero a tener que enfrentarnos cada día a un ambiente tóxico crónico. Este tipo de entornos y jefes nos llevan a vivir un real infierno, nos invaden de manera perturbadora al punto de que no existe un día que no nos encerremos en el baño de la oficina, con angustia y muchas veces con lágrimas en los ojos. También te puede interesar: Depilación y Bronceado: una combinación que requiere cuidados Según un reciente estudio de la Escuela de Negocios de Harvard, “el 80% de los trabajadores han perdido tiempo de trabajo preocupándose por un compañero de trabajo tóxico, el 78% dice que su compromiso con su trabajo ha perdido calidad debido al comportamiento tóxico y el 66% dice que su desempeño ha disminuido por culpa de un trabajo tóxico”. Existen señales inequívocas de que estamos en un ambiente tóxico como, por ejemplo, la ansiedad, depresión, “burn out” o sentirnos con la autoestima por los suelos. Debo decirte de manera enfática que lidiar con un jefe tóxico puede tener consecuencias fatales para nuestra salud física y mental, que ningún sueldo lo va a poder compensar. Confucio, el gran filosofo chino decía: “Elige un trabajo que te guste y no tengas que trabajar ni un solo día de tu vida”. El hacia referencia a la maravilla que significa realizarse a través de nuestra labor diaria, al punto de que no lo vivamos como “trabajo”. Esta afirmación a pesar de ser casi un sueño, puede ser posible. Te pasa que detestas los domingos por la tarde solo porque ya se acerca el lunes; sueñas o mejor dicho, tienes pesadillas con ese jefe tóxico y sus maltratos; te sientes estancado y sin un plan de carrera; sientes que no aprendes nada o tus ideas son desvalorizadas. Déjame decirte que es momento de evaluar si vale la pena seguir en ese trabajo. Esta decisión de ninguna manera debes verla como un fracaso, todo lo contrario, renunciar a un entorno laboral tóxico es una decisión muy valiente que te permitirá recuperar tu bienestar e integridad profesional. Según un estudio realizado en varios países por Multitrabajos, en Ecuador, el 50% de los trabajadores pensó en renunciar por la mala relación con su jefe. Tres de cada 10 trabajadores en Ecuador están “enamorados” de su empleo, números dramáticos si pensamos que 7 de cada 10 no aman lo que hacen. Si estas llevando energía negativa a casa, comienzas a actuar impulsivamente o a cometer errores por descuido, te sientes constantemente agotado mental y físicamente, empiezas a dudar de ti mismo, de tus conocimientos y habilidades, ¡para por favor!. Es hora de priorizarte, de pensar en ti y tu bienestar, recuerda que, sólo cuando tu salud mental está bien, contaras con un terreno fértil para construir tus sueños y hacer realidad tus metas.